Alas de marioneta
Poeta asiduo al portal
...
Y una noche por la mañana, dejaron de soñar los truenos
con que algún día su mano fuera la piel que viviera entre mis dedos.
Sus ojos ya me miraban, se nos estaban vinculando los besos,
se nos crecían las ventanas para que pudiera vernos el cielo.
Se nos derramaron un par de palabras, se nos escapó un te y un quiero
y ya, cada vez que estoy junto a ella, tengo que mirarme los pies para saber que piso el suelo.
Y una noche por la mañana, dejaron de soñar los truenos
con que algún día su mano fuera la piel que viviera entre mis dedos.
Sus ojos ya me miraban, se nos estaban vinculando los besos,
se nos crecían las ventanas para que pudiera vernos el cielo.
Se nos derramaron un par de palabras, se nos escapó un te y un quiero
y ya, cada vez que estoy junto a ella, tengo que mirarme los pies para saber que piso el suelo.