Poeta del Recuerdo
Poeta recién llegado
Las caricias mortales que me ofreciste,
era parte del lapso corriente
que hay entre el amor y el olvido;
entre los escombros de mi corazón demolido por la tristeza,
se encuentran los poemas que te dediqué alguna vez,
los cuales no tienen validez en el presente.
El fuego de tu amor era frío,
tus manos parecían las de una difunta esposa,
el amor termina, quizás nunca comenzó;
sin embargo,
al final de esta calle llamada nostalgia
se encuentran los cardenales que el olvido
le obsequia a los poetas desengañados.
Las caricias, quizás no eran caricias,
sino suaves golpes que anunciaban
el inminente sudar de las nubes colapsadas de llanto.
Tus acciones ya no influyen en mi correr efímero
de mi existencia;
todo queda en el recuerdo,
todos los deshechos van a dar al mar de mi
putrefacta alma.
era parte del lapso corriente
que hay entre el amor y el olvido;
entre los escombros de mi corazón demolido por la tristeza,
se encuentran los poemas que te dediqué alguna vez,
los cuales no tienen validez en el presente.
El fuego de tu amor era frío,
tus manos parecían las de una difunta esposa,
el amor termina, quizás nunca comenzó;
sin embargo,
al final de esta calle llamada nostalgia
se encuentran los cardenales que el olvido
le obsequia a los poetas desengañados.
Las caricias, quizás no eran caricias,
sino suaves golpes que anunciaban
el inminente sudar de las nubes colapsadas de llanto.
Tus acciones ya no influyen en mi correr efímero
de mi existencia;
todo queda en el recuerdo,
todos los deshechos van a dar al mar de mi
putrefacta alma.