ANTILOPE
Poeta recién llegado
Acaricio silencios como pieles
y gimen las soledades
como prostitutas fieles
pagadas con sobados reales.
Acaricio palabras en papeles
herencias de otras edades
como arqueólogos con sus cinceles
desenterrando mis mocedades.
Acaricio tiempos que no vuelven
incrustados en mi bagaje
como clavos que hieren
como advertidas señales.
Acaricio fragancias que ya no huelen
caducos perfumes de antes
evaporados azahares silvestres
aromas que fueron penetrantes.
Acaricio la fugacidad de lo breve
la calidez de aquellos instantes
que perduran en mi mente
como huellas imborrables.
y gimen las soledades
como prostitutas fieles
pagadas con sobados reales.
Acaricio palabras en papeles
herencias de otras edades
como arqueólogos con sus cinceles
desenterrando mis mocedades.
Acaricio tiempos que no vuelven
incrustados en mi bagaje
como clavos que hieren
como advertidas señales.
Acaricio fragancias que ya no huelen
caducos perfumes de antes
evaporados azahares silvestres
aromas que fueron penetrantes.
Acaricio la fugacidad de lo breve
la calidez de aquellos instantes
que perduran en mi mente
como huellas imborrables.