Oscar-Pineda
Poeta asiduo al portal
En un lugar poco sombrío
estaba una morena
luchando con la arena
para consturír su bohío
yo, andaba como perdío
y me acerqué a ella
cay, como centella
en medio de la tormenta
y se puso muy contenta
con el ruido, de mis huellas.
Tu silueta dibujada
por aquel azul marino
dieron luz al peregrino
adornando la jornada
tu risa enamorada
"y tu cálido corazón"
me dieron la inspiración
para hacer éste prefacio-
eres reina del espacio.
y dueña, de mi corazón.
No quiero perder tus pasos
Carmencita Arteága
tu sonrisa me halaga
y te veo, en el ocaso
-tu corazón es un lazo-
que me tiene amarrado
tu pecho ha ocupado
el puesto de un encanto
desde ese Viernes Santo-
tu me tienes encerrado.
Oscar Pineda Gómez.
estaba una morena
luchando con la arena
para consturír su bohío
yo, andaba como perdío
y me acerqué a ella
cay, como centella
en medio de la tormenta
y se puso muy contenta
con el ruido, de mis huellas.
Tu silueta dibujada
por aquel azul marino
dieron luz al peregrino
adornando la jornada
tu risa enamorada
"y tu cálido corazón"
me dieron la inspiración
para hacer éste prefacio-
eres reina del espacio.
y dueña, de mi corazón.
No quiero perder tus pasos
Carmencita Arteága
tu sonrisa me halaga
y te veo, en el ocaso
-tu corazón es un lazo-
que me tiene amarrado
tu pecho ha ocupado
el puesto de un encanto
desde ese Viernes Santo-
tu me tienes encerrado.
Oscar Pineda Gómez.