Diego Balestrini
Poeta asiduo al portal
Carmesí
El fuego invade la madera en vistas de extensión,
El leño se queja por el ardid de su pasión,
Salpica su corteza, desvistiéndose para el calor,
Y las lenguas carmesíes lamen con intensa devoción.
Eso miro, y tu mano esta cerca,
A ti te he nombrado, y ya arde mi corazón,
Se queman mis dedos y los deseos en celo empiezan a salir.
El sofocante silencio hace hablar a mi imaginación,
Y las bisagras atrevidas rechinan, ¡se están a punto de abrir!
Dame, dame aquello, aquello que hoy no es nuevo,
Dame, dame el fuego, el fuego que antaño en el Olimpo perdí.
Diego Balestrini