Como un alfanje curvado
o los celos de un amante traicionado
la góndola avanza por las aguas putrefactas
sajando las blandas luces de la luna
y los reflejos de los ojos de las bellas
partiendo en dos las miradas.
Es Carnaval y la mentira se enraiza en las profundas aberturas
de los ojos de las máscaras abismos de negras miradas
el oropel y las danzas tejen compases dorados
y las carnes se agitan bajo las telas drapeadas
buscando el exacto latido de la farsa que hace nobles
a Arlequines y Colombinas desclasados.
Los solemnes palacios ocultan corazones de escayola
dejados a buen recaudo por los amantes que enjoyan sus falsedades
y dejan a rienda suelta los que albergan sus pasiones
los cárdenos corazones de cadáver incorrupto
que hacen brotar la sangre de las almas desangradas
Humanos corazones para el efímero Carnaval.
Las aguas abren las puertas de los infiernos locales
catacumbas de pasiones olvidadas
que todavía palpitan tras las columnas podridas de las iglesias barrocas.
Es el Carnaval eterno que disfraza las grandezas como dramas alegres
y agrandece las miserias con las músicas sin lágrimas
Murmullos rojinegros tras los velos y ojos vacíos en las máscaras.
En la feraz madrugada las notas del viejo piano del Café Florian
ilumina las pálidas máscaras y encierra bajo inaudibles armonías
los suspiros de amor que destilan los disfraces casi exhaustos.
Roncos los motores sin tiempo aturden a las palomas.
El Carnaval acaba sincopado entre miradas ateridas
de los eternamente falsos ocupantes de los artificios humanos.
En la Isola San Michele los cadáveres se estremecen
con la llegada de los nuevos despojos
muertos buscando la Belleza en los ojos insondables
de máscaras de porcelana blanca.
Ilust.: Foto de Pinterest.
o los celos de un amante traicionado
la góndola avanza por las aguas putrefactas
sajando las blandas luces de la luna
y los reflejos de los ojos de las bellas
partiendo en dos las miradas.
Es Carnaval y la mentira se enraiza en las profundas aberturas
de los ojos de las máscaras abismos de negras miradas
el oropel y las danzas tejen compases dorados
y las carnes se agitan bajo las telas drapeadas
buscando el exacto latido de la farsa que hace nobles
a Arlequines y Colombinas desclasados.
Los solemnes palacios ocultan corazones de escayola
dejados a buen recaudo por los amantes que enjoyan sus falsedades
y dejan a rienda suelta los que albergan sus pasiones
los cárdenos corazones de cadáver incorrupto
que hacen brotar la sangre de las almas desangradas
Humanos corazones para el efímero Carnaval.
Las aguas abren las puertas de los infiernos locales
catacumbas de pasiones olvidadas
que todavía palpitan tras las columnas podridas de las iglesias barrocas.
Es el Carnaval eterno que disfraza las grandezas como dramas alegres
y agrandece las miserias con las músicas sin lágrimas
Murmullos rojinegros tras los velos y ojos vacíos en las máscaras.
En la feraz madrugada las notas del viejo piano del Café Florian
ilumina las pálidas máscaras y encierra bajo inaudibles armonías
los suspiros de amor que destilan los disfraces casi exhaustos.
Roncos los motores sin tiempo aturden a las palomas.
El Carnaval acaba sincopado entre miradas ateridas
de los eternamente falsos ocupantes de los artificios humanos.
En la Isola San Michele los cadáveres se estremecen
con la llegada de los nuevos despojos
muertos buscando la Belleza en los ojos insondables
de máscaras de porcelana blanca.
Ilust.: Foto de Pinterest.
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