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Carne, amor y sexo (Fabian Menassa e Iadra)

iadra

Poeta que considera el portal su segunda casa
Ya me robaste mi razón,
mi medida,
¿ahora quieres mi memoria?
Aquí está mi ser
vacío de misterios
te entrego
todos mis recuerdos


Más que nada, quisiera

entregarte mis besos aprisionados.

Cada uno de aquellos que he guardado

esperando, sin saberlo, a que vinieras.


Vengo, luz devastadora
a besarte,
mi vida, los ojos

y el corazón

Me besas los ojos con tu poesía,
y mi corazón late agitado,
pero en un gesto, algo osado
te invito al sur de mi geografía.

Sí, en verdad, algo
dijiste incorrecto...
mira que confundir,

osado con deseado
mientras devoran mis ansias
el sur de tu geografía


Confesarte debo, que no se cartografía,
e ignoro latitudes y escalas.
Solo sé que muero por hacer mía
esa pasión que se desborda en tus palabras


Beso, lamo, muerdo pasional
los caramelos de tu labios,
acaricio esa sonrisa.
ahora, soy feliz,

aunque sea una argucia
del sistema

Ansié estar detrás de esta pantalla,
que tan mal expresa todo lo que quisiera
que tan mal refleja mi lujuria
y el hambre de ti que me devora,
que estalla en mis ojos,
y revienta en mi vientre,
febril visión de tu cuerpo,
ansia que me mantiene ardiente.
Quédate un poco más
que mi aliento
se va si es que no puedo saberte
detrás del monitor.
Que estoy sufriendo
por no tenerte.

Eres poeta, corazón, hombre de letras
y yo, una pagina en blanco.
Como quisiera que de letras me cubrieras
para formarme tu novela, o tu ensayo.


Las noches me han envuelto
por tanto tiempo,
y fui presa de los más pérfidos aromas,
pero ahora siento que respiro
un aire que libera mis neuronas.
Fresca brisa mediterránea llega
a mis pulmones largamente adormilados.
Y la distancia no es cosa que me impida
tenerte esta noche en mis brazos.

¿Por qué cierro los ojos y te tengo
si ni siquiera he visto tu sonrisa?
¿Por qué siento tu cuerpo sobre el mío?
¿Si de tu cuerpo no he probado
ni bebido?
Escucho mi voz, y me grita incoherencia
al saber que tus palabras ansío.
¿Locura? quizás, pero que anestesia
mis tardes cubiertas de hastío,
repletas de soledad y vacío.
 
Última edición:
Ya me robaste mi razón,
mi medida,
¿ahora quieres mi memoria?
Aquí está mi ser
vacío de misterios
te entrego
todos mis recuerdos


Más que nada, quisiera


entregarte mis besos aprisionados.


Cada uno de aquellos que he guardado


esperando, sin saberlo, a que vinieras.



Vengo, luz devastadora
a besarte,
mi vida, los ojos
y el corazón


Me besas los ojos con tu poesía,
y mi corazón late agitado,
pero en un gesto, algo osado
te invito al sur de mi geografía.



Sí, en verdad, algo
dijiste incorrecto...
mira que confundir,
osado con deseado
mientras devoran mis ansias
el sur de tu geografía


Confesarte debo, que no se cartografía,
e ignoro latitudes y escalas.
Solo sé que muero por hacer mía
esa pasión que se desborda en tus palabras




Beso, lamo, muerdo pasional
los caramelos de tu labios,
acaricio esa sonrisa.
ahora, soy feliz,
aunque sea una argucia
del sistema


Ansié estar detrás de esta pantalla,
que tan mal expresa todo lo que quisiera
que tan mal refleja mi lujuria
y el hambre de ti que me devora,
que estalla en mis ojos,
y revienta en mi vientre,
febril visión de tu cuerpo,
ansia que me mantiene ardiente.
Quédate un poco más
que mi aliento
se va si es que no puedo saberte
detrás del monitor.
Que estoy sufriendo
por no tenerte.




Eres poeta, corazón, hombre de letras
y yo, una pagina en blanco.
Como quisiera que de letras me cubrieras
para formarme tu novela, o tu ensayo.





Las noches me han envuelto
por tanto tiempo,
y fui presa de los más pérfidos aromas,
pero ahora siento que respiro
un aire que libera mis neuronas.
Fresca brisa mediterránea llega
a mis pulmones largamente adormilados.
Y la distancia no es cosa que me impida
tenerte esta noche en mis brazos.
¿Por qué cierro los ojos y te tengo
si ni siquiera he visto tu sonrisa?
¿Por qué siento tu cuerpo sobre el mío?
¿Si de tu cuerpo no he probado
ni bebido?
Escucho mi voz, y me grita incoherencia
al saber que tus palabras ansío.
¿Locura? quizás, pero que anestesia
mis tardes cubiertas de hastío,

repletas de soledad y vacío.



Qué decir,
cuando nuestras letras se estrellan
en intentos del amor
y la noche me trae recuerdos de tu voz
de tus palabras, divino fuego
 
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