Julieta Iallorenzi
Poeta recién llegado
*
Murciélago es el humano
Que de la cueva no escapó.
El mejor amigo del hombre
Que en las cavernas de Platón
Jamás se mencionó,
La parte más arcana
De la civilización.
Por su hibridación no tiene pares,
Mamífero del aire
Con alas y sin plumas,
Aberración para las aves,
Fascinación de los roedores.
El motivo de su creación
Fue ascender desde el suelo,
Desde lo abisal,
Para contarle el secreto
A todo ser terrenal:
Así sentirían como es volar,
Y no tan solo
En un plano astral.
Con cada exiliado
Que se protege en algún
Oscuro rincón
Es pronta y cierta
La identificación:
El murciélago es
El humano que a la caverna retornó.
*
Tengo cara de murciélago,
Debería esconderme de la luz del Sol.
Los ojos que juzgan solo ven defectos
Donde hay rasgos, no ven como yo;
El encanto en la asimetría,
La belleza subjetiva,
Lo preciado de toda anomalía,
Y lo aburrido de la perfección.
Han puesto un solo filtro en ellos
Para ver el mundo y ya no observan
De las formas, completa su entereza,
De las almas su genuino color,
La verdad de la naturaleza:
No existen superiores ni subalternos,
Tan solo seres diversos,
Manifestandose en todo
Su deterioro o esplendor.
Intentar compararse es
Presionar un botón
De autodestrucción,
Que no implosiona al comparado
Solo al comparador.
La manzana prohibida
Debe probarse a si misma
Para hallar su sabor.
*
No entenderías
Mi anatomía,
Tengo alas de murciélago,
Dos retazos aéreos de la noche,
Como un manto negro desesperanzador
Eclipsando el espejo del Sol.
Fluyendo como ríos de lava,
Ocultandome en la Fata morgana
Sobrevolando su neblina ilusoria,
Como presa en la frondosa selva,
Como velo en una faz musulmana.
Brillando, como arcoíris
Negros de obsidiana.
*
Tengo corazón de murciélago.
Latiendo a mi propio ritmo
Descubro que todos
Los centinelas del asfalto
Tienen un pulso único.
Envío ondas de sonido
De alta frecuencia
Comenzando la ecolocalización,
Buscando palpitares
Que suenen irregulares,
Joyas defectuosas
De la creación,
Tocando la melodía de sangre,
Bombeando la funesta canción.
Mas nadie llega a captarme,
Mi voz es inaudible,
Una cuerda en desarmonía,
Mi sintonía es una radio
En otra lejana vibración.
*
Mi cuerpo es un reservorio vital
De tanta virulencia
Ya nada me puede hacer mal,
Transformo el veneno en cura,
Polinizo, coopero con la natura,
Desde la nada, desde la sombra,
Los campos magnéticos
Son mi brújula nocturna.
*
Sé que no me acompañarás
En mi vuelo oscuro
Trabajo bajo el cielo
En eterno desvelo.
Tengo colmillos
Mas no te pienso lastimar,
Solo quiero
Un compañero de vuelo
Que mis alas
No las vaya a cortar,
Para hacer una cometa siniestra
O un radar.
La libertad es una danza grotesca.
Solo quiero
En mi paso andrajoso,
Con mi traje horroroso,
Contigo bailar.
Deberíamos escondernos
De la luz del Sol
Porque somos murciélagos,
Nos matan para evitar
Un mal mayor;
Que contagiemos la fealdad,
Que los salpiquemos
De nuestro dolor,
No quiero ser
Una entidad,
Solo la ausencia
De la totalidad.
*
Nada deseo
Porque todo
Lo poseo
Y carezco de aquello
Que al humano
Lo corroe:
No participo
De la limitada
Carrera del siglo.
Se arremolinan llenando
Tanto tierra como firmamento,
Todos corriendo
Tras rutas invisibles
Trazadas en lo bajo y en lo alto,
Y a su paso realizan juramentos
Que los barre el viento,
Anhelos sempiternos
Que duran un suspiro,
Mientras van devorando
Sangre, calostro,
Plasma y llanto.
Devoran aquello
De lo que están hechos,
Odas a la meta
Arraigada a la materia.
En un canibalismo lírico
Hay que vampirizar al universo
Que de inspiración es la fuente,
Y no succionar el contenido
De otro nulo recipiente.
*
Uno solo de mis aleteos
Es funesto augurio,
Despierta espanto,
Piensan que soy
Un cementerio volando,
Un carruaje volátil,
Que les recuerda
Que lo inevitable
Los está esperando.
Estar al borde de la muerte
Es también
Estar en la cúspide de la vida,
La existencia debe ser
Más que carne
Para hallar su trascendencia;
Amar la grieta
Que raya el disco del planeta,
Crear un altar
En la atalaya del misterio.
La penumbra es
El apocalipsis del día.
La noctem es lo oculto
Y la posibilidad de revelarlo,
En la vocación del escritor
Está el deber de descubrirlo,
Escribirlo e inmortalizarlo.
Magia es la luz
Que ilumina el cuarto
Oscuro de un nuevo
Conocimiento,
Todo es sombra
Hasta llegar al entendimiento.
Murciélago es el hombre
Que la caverna iluminó
Carpe noctem en la piedra escribió.
*
Julieta Iallorenzi
15/05/2024
Murciélago es el humano
Que de la cueva no escapó.
El mejor amigo del hombre
Que en las cavernas de Platón
Jamás se mencionó,
La parte más arcana
De la civilización.
Por su hibridación no tiene pares,
Mamífero del aire
Con alas y sin plumas,
Aberración para las aves,
Fascinación de los roedores.
El motivo de su creación
Fue ascender desde el suelo,
Desde lo abisal,
Para contarle el secreto
A todo ser terrenal:
Así sentirían como es volar,
Y no tan solo
En un plano astral.
Con cada exiliado
Que se protege en algún
Oscuro rincón
Es pronta y cierta
La identificación:
El murciélago es
El humano que a la caverna retornó.
*
Tengo cara de murciélago,
Debería esconderme de la luz del Sol.
Los ojos que juzgan solo ven defectos
Donde hay rasgos, no ven como yo;
El encanto en la asimetría,
La belleza subjetiva,
Lo preciado de toda anomalía,
Y lo aburrido de la perfección.
Han puesto un solo filtro en ellos
Para ver el mundo y ya no observan
De las formas, completa su entereza,
De las almas su genuino color,
La verdad de la naturaleza:
No existen superiores ni subalternos,
Tan solo seres diversos,
Manifestandose en todo
Su deterioro o esplendor.
Intentar compararse es
Presionar un botón
De autodestrucción,
Que no implosiona al comparado
Solo al comparador.
La manzana prohibida
Debe probarse a si misma
Para hallar su sabor.
*
No entenderías
Mi anatomía,
Tengo alas de murciélago,
Dos retazos aéreos de la noche,
Como un manto negro desesperanzador
Eclipsando el espejo del Sol.
Fluyendo como ríos de lava,
Ocultandome en la Fata morgana
Sobrevolando su neblina ilusoria,
Como presa en la frondosa selva,
Como velo en una faz musulmana.
Brillando, como arcoíris
Negros de obsidiana.
*
Tengo corazón de murciélago.
Latiendo a mi propio ritmo
Descubro que todos
Los centinelas del asfalto
Tienen un pulso único.
Envío ondas de sonido
De alta frecuencia
Comenzando la ecolocalización,
Buscando palpitares
Que suenen irregulares,
Joyas defectuosas
De la creación,
Tocando la melodía de sangre,
Bombeando la funesta canción.
Mas nadie llega a captarme,
Mi voz es inaudible,
Una cuerda en desarmonía,
Mi sintonía es una radio
En otra lejana vibración.
*
Mi cuerpo es un reservorio vital
De tanta virulencia
Ya nada me puede hacer mal,
Transformo el veneno en cura,
Polinizo, coopero con la natura,
Desde la nada, desde la sombra,
Los campos magnéticos
Son mi brújula nocturna.
*
Sé que no me acompañarás
En mi vuelo oscuro
Trabajo bajo el cielo
En eterno desvelo.
Tengo colmillos
Mas no te pienso lastimar,
Solo quiero
Un compañero de vuelo
Que mis alas
No las vaya a cortar,
Para hacer una cometa siniestra
O un radar.
La libertad es una danza grotesca.
Solo quiero
En mi paso andrajoso,
Con mi traje horroroso,
Contigo bailar.
Deberíamos escondernos
De la luz del Sol
Porque somos murciélagos,
Nos matan para evitar
Un mal mayor;
Que contagiemos la fealdad,
Que los salpiquemos
De nuestro dolor,
No quiero ser
Una entidad,
Solo la ausencia
De la totalidad.
*
Nada deseo
Porque todo
Lo poseo
Y carezco de aquello
Que al humano
Lo corroe:
No participo
De la limitada
Carrera del siglo.
Se arremolinan llenando
Tanto tierra como firmamento,
Todos corriendo
Tras rutas invisibles
Trazadas en lo bajo y en lo alto,
Y a su paso realizan juramentos
Que los barre el viento,
Anhelos sempiternos
Que duran un suspiro,
Mientras van devorando
Sangre, calostro,
Plasma y llanto.
Devoran aquello
De lo que están hechos,
Odas a la meta
Arraigada a la materia.
En un canibalismo lírico
Hay que vampirizar al universo
Que de inspiración es la fuente,
Y no succionar el contenido
De otro nulo recipiente.
*
Uno solo de mis aleteos
Es funesto augurio,
Despierta espanto,
Piensan que soy
Un cementerio volando,
Un carruaje volátil,
Que les recuerda
Que lo inevitable
Los está esperando.
Estar al borde de la muerte
Es también
Estar en la cúspide de la vida,
La existencia debe ser
Más que carne
Para hallar su trascendencia;
Amar la grieta
Que raya el disco del planeta,
Crear un altar
En la atalaya del misterio.
La penumbra es
El apocalipsis del día.
La noctem es lo oculto
Y la posibilidad de revelarlo,
En la vocación del escritor
Está el deber de descubrirlo,
Escribirlo e inmortalizarlo.
Magia es la luz
Que ilumina el cuarto
Oscuro de un nuevo
Conocimiento,
Todo es sombra
Hasta llegar al entendimiento.
Murciélago es el hombre
Que la caverna iluminó
Carpe noctem en la piedra escribió.
*
Julieta Iallorenzi
15/05/2024