cheva
Poeta recién llegado
Mi último recuerdo tuyo
fue haber viajado contigo
pues nos fuimos a Lima
un día antes de tu partida.
Te tome de las manos
y tome tu cintura
lentamente me fui acercando
y nuestros corazones latieron como nunca.
Tus labios, tus labios mieles
fueron el néctar perfecto
para saciar mi sed ardiente
como volcán templo de nieve.
Lentamente fui despojándote de tus prendas
como, tú de las mías
lentamente fui observándote
como Da Vinci admira su obra.
Fui besando tus cabellos,
sintiendo tu perfume
sintiendo la suavidad de tu piel
y la hermosura de tu cuerpo
Empezamos a sentir el calor de cuerpo
nos bañábamos en sudor y placer
placer de dos cuerpos ardiendo
ardiendo en deseo de tenernos.
Y te decía: tú eres mía
y tu respondías: tú eres mío
somos un solo cuerpo, un solo ser
más que un cuerpo, una sola alma atada al corazón.
Te amo, como aman los hombres a Dios
te quiero, te quiero como un tesoro a encontrar
te extraño, te extraño como una madre a su hijo
solo, solo puedo decir que...
te amo...
fue haber viajado contigo
pues nos fuimos a Lima
un día antes de tu partida.
Te tome de las manos
y tome tu cintura
lentamente me fui acercando
y nuestros corazones latieron como nunca.
Tus labios, tus labios mieles
fueron el néctar perfecto
para saciar mi sed ardiente
como volcán templo de nieve.
Lentamente fui despojándote de tus prendas
como, tú de las mías
lentamente fui observándote
como Da Vinci admira su obra.
Fui besando tus cabellos,
sintiendo tu perfume
sintiendo la suavidad de tu piel
y la hermosura de tu cuerpo
Empezamos a sentir el calor de cuerpo
nos bañábamos en sudor y placer
placer de dos cuerpos ardiendo
ardiendo en deseo de tenernos.
Y te decía: tú eres mía
y tu respondías: tú eres mío
somos un solo cuerpo, un solo ser
más que un cuerpo, una sola alma atada al corazón.
Te amo, como aman los hombres a Dios
te quiero, te quiero como un tesoro a encontrar
te extraño, te extraño como una madre a su hijo
solo, solo puedo decir que...
te amo...