Ya estás en la oscuridad que tanto miedo te daba.
Los árboles que plantaste han echado ramas nuevas
y la viña que era de abuelo hace un vino magnífico.
A los que tanto odiabas son los dueños de España.
El agua del pozo sigue tan cristalina como siempre.
Tu hijo el pequeño es capitán de policía,padre
levántate y dale al muy cabrón un guantazo
para que no se venda por un sueldo miserable.
Ayer nevó mucho aquí,y mi hijo el mayor
hizo un muñeco de nieve con un puro en la boca,
como ese hombre con barbas al que tú tanto admirabas.
Sin nada más que decirte,me despido di ti hasta otra,
ya me voy acercando a ti,ya pronto nos veremos.
Hoy,a veintiocho de noviembre del año dos mil ocho.
Hace frío en la calle y en mi corazón hay hielo.
Eladio Parreño Elías
28-Noviembre-2008