RONLIS
Poeta recién llegado
Carta a un maltratador
Guarda el arma pendenciero
no hieras con esos filos,
a quien le dio de comer
con mucho amor a tus hijos.
La que soportó tus penas
y calmó con su alivios
llevas sangre de sus venas
ella siempre te ha querido.
Y piensa que como mujer,
es también tu madre amada,
y la que te dio de comer
cuando no tenías nada.
La hermana de tu querer
Y también tu hija amada
la que tú podrías perder,
por ser también maltratada.
¿Dónde está tu corazón,
cuando de novio la amaba?
te entrego su corazón,
porque estaba enamorada.
Te dio los hijos amados,
Se entregó sin condiciones,
¿por qué la tratas a palos?,
¿por qué le guardas rencores?
Si la quisiste algún día,
Y la llevaste al altar,
déjale vivir su vida
y no la quieras matar.
Y si no la sabes querer,
como ella se merece,
déjala en paz de una vez
no le desees la muerte.
Acuérdate de ese amor
que algún día le entregaste,
si fue verdad que la amaste,
déjala vivir sin verte,
tu amor es un desastre
y ella no te pertenece.
Si no puedes olvidarla,
si tu orgullo no lo quiere,
déjate ya de acosarla
o que te lleve la muerte.
Ramón L. Souto
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