JAIME
Poeta adicto al portal
Carta al tiempo (carta del arrepentido)Me dieron ganas de poner esto, es una carta que una vez escribí, muy personal, pero, qué estamos haciendo aquí si no es simplemente hablar con la verdad por delante no?... asi que aquí va algo muy importante para mí... ojalá que les guste![]()
¿Que si te amé? creo que te amé,
creo que aún te amo, mi
pequeño trozo de alma
ya no se dice alma ¿sabías? se dice
átomo, muchos átomos, todos los átomos.
Cómo nos pasan los años, velocísimos,
y seguimos sin coincidir, atrapados
en este vaivén que se llama azar, o
más bien infortunio.
Si sé que la idiotez mía no tiene nombre
sino idiotez, patética idiotez,
que me roza una azarosa y caigo extasiado
¡pan y circo para los imbéciles! y yo
voy de imbécil por la vida.
Ódiame, ódiame que debes odiarme tanto
como te alcance el orgullo, como te alcance
el despecho, mi bella faisana,
mas no me odias, el castigo
es amarme silenciosamente y
desaparecer, siempre desapareces.
Te amo,
y te fuiste demasiado tiempo ahora,
dos estaciones completas, frías las estaciones.
Quizá te fuiste mucho antes y yo me creo castigado,
que este castigo otra vez sea
indiferencia, quiero que sea indiferencia,
lo que no quiero es el olvido, castigo es lo que quiero.
Cuántos años desde el primer beso, amor mío,
cuántos años de andar errabundo por los bares
ebrio hasta desfallecer, sin saber
simplemente cuidarte, simplemente
estar, que suene alguna vez tu teléfono, que
sientas esos átomos de los que te hablo, ¡oh! cuánto,
cuánto daría para caer una vez más, tan sólo una vez más
caer
en la tormenta fierísima que era tu cuerpo, en los relámpagos
de tu cuerpo, que renazcan
esas estrellas que irradiábamos,
que éramos espuma bajo la luna y yo,
yo era el aire, ¡el aire amor! mi líquido amor y tú,
tú lo eras todo.
No juegues conmigo así, no juegues
que el cuerpo se cansa de tanto bar, se cansa,
se cansa también la muñeca
en esta ilusoria pretensión de escribir una carta, una
maldita carta al tiempo, tiempo cuánto tiempo qué
tiempo si no hay tiempo,
sólo hay días, muchos días
que pasan veloces amor, que castigan, que azotan.
Vuelve pronto, o olvida lo pronto pero vuelve vuelve,
que el desquicio corrompe mi alma y tus celos,
tus celos crecen como un cáncer dentro mío, ¡malditas las otras!
Tu
Tu sólo vuelve, amor mío.