Just Another Dreamer
Poeta recién llegado
De: HOY
Para: SIEMPRE
Siempre:
Hola. ¿Cómo estás? Si recibes esta carta, es porque ya has arribado a tu destino. Ayer cuando viajabas presentí que algo no iba bien. No sé, si quieres puedes llamarlo intuición o una mera coincidencia, pero antes de que te fueras tenía la absoluta certeza de que tu vuelo sería un batir de alas único, eterno, inevitable. Ya te habías ido hace mucho tiempo, sólo que ayer me percaté de aquello. Seguías aquí solamente por hacerme sentir vivo. Espero que, al menos, asistas a mi funeral. Es broma.
Siempre, te extraño. No ha pasado mucho tiempo, es verdad, pero de todas formas no imaginas cuanto te echo de menos. Tus caricias, tus besos, tus abrazos. Me duele no verte, pero más me duele saber que no te veré nunca más. Extraño tu alma en su totalidad. No hay pedacito de tu cuerpo que no sea digno de mi devoción, de ser recordado mientras dure esta vida mía, a veces no tan mía como yo quisiera.
Siempre, te recuerdo. Quisiera morir ahora mismo y acabar con este dolor que se incrementa día a día. Mi jardín ya no florece como antes, mis palabras carecen de sentido, mi oración se ha transformado en una plegaria sin fe no debiste haber volado, aún estando escrito en tu destino. Siempre, te recordaré.
Siempre, te he querido. ¿Lo ves? Hoy, el que te ama jamás se ha ido. Aunque en este mundo no exista el alivio para los tormentos del amor, tu silueta dibujada en cada uno de mis sueños hará mi existencia un tanto, sólo un tanto más fácil.
Siempre, te quiero. Antes de que esta carta se desvanezca, te diré que no hace falta recurrir a esto para recordarte. Con pensar en ti, basta.
Desde hoy mi cielo llevará tu nombre
"HOY"
El mejor homenaje que les podemos hacer a los que se han ido, es continuar viviendo
Para: SIEMPRE
Siempre:
Hola. ¿Cómo estás? Si recibes esta carta, es porque ya has arribado a tu destino. Ayer cuando viajabas presentí que algo no iba bien. No sé, si quieres puedes llamarlo intuición o una mera coincidencia, pero antes de que te fueras tenía la absoluta certeza de que tu vuelo sería un batir de alas único, eterno, inevitable. Ya te habías ido hace mucho tiempo, sólo que ayer me percaté de aquello. Seguías aquí solamente por hacerme sentir vivo. Espero que, al menos, asistas a mi funeral. Es broma.
Siempre, te extraño. No ha pasado mucho tiempo, es verdad, pero de todas formas no imaginas cuanto te echo de menos. Tus caricias, tus besos, tus abrazos. Me duele no verte, pero más me duele saber que no te veré nunca más. Extraño tu alma en su totalidad. No hay pedacito de tu cuerpo que no sea digno de mi devoción, de ser recordado mientras dure esta vida mía, a veces no tan mía como yo quisiera.
Siempre, te recuerdo. Quisiera morir ahora mismo y acabar con este dolor que se incrementa día a día. Mi jardín ya no florece como antes, mis palabras carecen de sentido, mi oración se ha transformado en una plegaria sin fe no debiste haber volado, aún estando escrito en tu destino. Siempre, te recordaré.
Siempre, te he querido. ¿Lo ves? Hoy, el que te ama jamás se ha ido. Aunque en este mundo no exista el alivio para los tormentos del amor, tu silueta dibujada en cada uno de mis sueños hará mi existencia un tanto, sólo un tanto más fácil.
Siempre, te quiero. Antes de que esta carta se desvanezca, te diré que no hace falta recurrir a esto para recordarte. Con pensar en ti, basta.
Desde hoy mi cielo llevará tu nombre
"HOY"
El mejor homenaje que les podemos hacer a los que se han ido, es continuar viviendo