Corazón Delator
Poeta recién llegado
Estimada amiga:
Quizá le sorprenda esta carta
Y su desconcertante contenido,
Pero permítame que comparta
Este lamento retenido.
Le escribo desde el pantano
Que se anida en su corazón,
Ese lugar cercano
Dónde habita el desazón,
Aquel rincón oscuro
Que no se atreve a mirar
Por considerarlo un sitio impuro
De lamento y suspirar.
Como ve no estoy lejos
De su querida presencia;
¡Son estos asuntos tan complejos,
Que minan mi paciencia!
¿No sería mejor esperar
En la sombra de la prudencia?
Y al mismo empiezo a pensar
Que es que me puedo envenenar
Si no paro de morderme la lengua
Sobre este asunto que no mengua
En fuerza y bríos en mi mente.
De modo que si usted consiente
Tan solo quería de forma breve,
Dispuesto a acatar
Las consecuencias que conlleve,
Expresarle mis sentimientos.
Si quisiera usted reprocharme,
Me dejaría sin argumentos
Más si puede perdonarme
Me dejaré de miramientos.
Bien conoce la naturaleza
De mis infaustos pensamientos,
Que no me dejan dormir en calma
Y atormentan mi pobre alma.
Si le soy sincero
Me inspira mucha confianza,
Espero no ser grosero
Y no tome por ultranza
El grito lastimero
De aquel que perdió toda esperanza.
Resulta que entre la penumbra
De mi existencia solitaria
Un rayo de luz alumbra
Esta marcha penitenciaria.
Tenga en cuenta, por favor
Que estoy acostumbrado a redactar
Cartas del mayor rigor
No cartas de amor,
No se vaya a burlar
De mi extraña forma de expresarme
En definitiva
Sin que se alarme
Que estoy en la disyuntiva
De decirle abiertamente
Lo que de mis sentimientos mana,
Que la amo locamente
Y que sin usted no hay un mañana
Que yo pueda concebir,
Que con su imagen me levanto
Y con su recuerdo voy a dormir.
Lamento que estos asuntos
No concuerden con mi aire austero
Mas en definitiva lo que espero
Es que podamos estar juntos
Y decirle
Que la quiero.
Sin más
Un abrazo muy cortés
De su amigo que lo es:
Quizá le sorprenda esta carta
Y su desconcertante contenido,
Pero permítame que comparta
Este lamento retenido.
Le escribo desde el pantano
Que se anida en su corazón,
Ese lugar cercano
Dónde habita el desazón,
Aquel rincón oscuro
Que no se atreve a mirar
Por considerarlo un sitio impuro
De lamento y suspirar.
Como ve no estoy lejos
De su querida presencia;
¡Son estos asuntos tan complejos,
Que minan mi paciencia!
¿No sería mejor esperar
En la sombra de la prudencia?
Y al mismo empiezo a pensar
Que es que me puedo envenenar
Si no paro de morderme la lengua
Sobre este asunto que no mengua
En fuerza y bríos en mi mente.
De modo que si usted consiente
Tan solo quería de forma breve,
Dispuesto a acatar
Las consecuencias que conlleve,
Expresarle mis sentimientos.
Si quisiera usted reprocharme,
Me dejaría sin argumentos
Más si puede perdonarme
Me dejaré de miramientos.
Bien conoce la naturaleza
De mis infaustos pensamientos,
Que no me dejan dormir en calma
Y atormentan mi pobre alma.
Si le soy sincero
Me inspira mucha confianza,
Espero no ser grosero
Y no tome por ultranza
El grito lastimero
De aquel que perdió toda esperanza.
Resulta que entre la penumbra
De mi existencia solitaria
Un rayo de luz alumbra
Esta marcha penitenciaria.
Tenga en cuenta, por favor
Que estoy acostumbrado a redactar
Cartas del mayor rigor
No cartas de amor,
No se vaya a burlar
De mi extraña forma de expresarme
En definitiva
Sin que se alarme
Que estoy en la disyuntiva
De decirle abiertamente
Lo que de mis sentimientos mana,
Que la amo locamente
Y que sin usted no hay un mañana
Que yo pueda concebir,
Que con su imagen me levanto
Y con su recuerdo voy a dormir.
Lamento que estos asuntos
No concuerden con mi aire austero
Mas en definitiva lo que espero
Es que podamos estar juntos
Y decirle
Que la quiero.
Sin más
Un abrazo muy cortés
De su amigo que lo es: