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Siempre fui yo, el que trataba de aliviar el dolor de otros padres, cuando sus hijos, de una manera traumática ponían fin a su vida.
Si yo.... curtido en mil batallas y que se me rompía el alma al sentirme parte de ese inmenso dolor, que estaban experimentando en esos momentos en que su hijo yacía sobre el pavimento.
Nunca llegue a pensar que algún día yo sería el protagonista de una historia similar y que serían otros los que tendrían que darme su consuelo por la perdida de mi hijo.
Pero ese día llegó. Sin esperarlo. Sin pensar en aquellos momentos que todo era realidad. Que mi hijo por amor, Se había quitado la vida lanzándose al vacío.
Y en esos instantes, Yo que tantas veces había visto la muerte cara a cara, no tuve el valor suficiente de levantar la sábana que te cubría y ver tu rostro inerte y destrozado hijo mío.
Quise que en mi memoria quedara el recuerdo de tu sonrisa de siempre. Hablando de tu Sporting de Gijón, tu equipo de fútbol favorito. De tus sueños de tener Una pequeña casita, con un caballo y un husky siberiano.
Yo que he visto y he estado en situaciones que me han acongojado el alma, y que he llegado a escuchar los gritos desgarradores de unos padres, que hacían mella en mi destrozándome por dentro. Cuando te vi tirado en el frió pavimento, me sentí insignificante.
Acudieron a mi mil preguntas. Del porqué hijo mío yacías sin vida? Porque una mujer había roto tu noble corazón. Del porqué un hijo tiene que partir al oscuro frío? antes que los padres, cuando la Ley de vida dice lo contrario.
No imaginas lo difícil que es seguir viviendo sabiendo que te has ido para siempre. Que la alegría y la risa han huido de mi vida y que tu imagen, tú voz y tú cariño siguen dentro de mi corazon, siempre seguirás al otro lado, porque aunque has roto todas nuestras ilusiones juntos, nos quedan los recuerdos de los años que he vivido a tu lado.
Puedo imaginar tan inconmensurable dolor, tan insondable sufrimiento. Puntualmente Sergio es un nombre que cuando acudir a mi me trae dolor. Tenía yo nueve y fui testigo del que le arrebataran la vida ¡esa herida aún sangra a mis 63 y me regresa a llorar como ese niño!
¡Ay!... Yo te abrazo con sentimiento y te digo que lo siento mucho, mucho lo siento con todoi sentimiento y corazón...
Con todo mi abrazo,