Kazor
Poeta adicto al portal
He escrito sobre demasiadas cumbres
sin siquiera asomarme a las tuyas.
El olvido es un mapa de un tesoro que ya se encontró,
que nace en los abismos de tus labios,
(¿quién lo encontró?)
eres un océano aparte,
un océano de horizontes inadmisibles.
Eres como un parque otoñal en primavera,
eres como la primera de las primeras
con un deseo arduo de ser la última.
Toda mi piel desea acariciar tus discos,
sentir tu música sonar entre las cuevas,
escuchar tu voz decir una vez más,
una última vez más arrancaremos.
No me encuentro en las pestañas
ni en los ojos de tus nubes,
sobre tus pies ando
sobre tu espalda vuelo
y así prosigue mi ternura.
He escrito sobre demasiadas cumbres
pero ninguna tenía el sabor de las tuyas.
(Ese sabor dulciamargo,
esa saliva que palidece entre los espejos,
esa lujuria que derrota héroes.)
Y todo en mi pensamiento toma forma como de arbusto,
toda mi memoria se desvanece en tus raíces,
el verde se muere sin oxígeno en la garganta,
y subo y subo y subo aunque se muera hasta mi muerte.
(Pero creo que tú ya sabes que no voy a llegar).
A mitad de camino me tomaré un descanso,
en otra vida (otras vidas) retomaré mi expedición.
(Pero creo que tú ya sabes que no voy a volver).
sin siquiera asomarme a las tuyas.
El olvido es un mapa de un tesoro que ya se encontró,
que nace en los abismos de tus labios,
(¿quién lo encontró?)
eres un océano aparte,
un océano de horizontes inadmisibles.
Eres como un parque otoñal en primavera,
eres como la primera de las primeras
con un deseo arduo de ser la última.
Toda mi piel desea acariciar tus discos,
sentir tu música sonar entre las cuevas,
escuchar tu voz decir una vez más,
una última vez más arrancaremos.
No me encuentro en las pestañas
ni en los ojos de tus nubes,
sobre tus pies ando
sobre tu espalda vuelo
y así prosigue mi ternura.
He escrito sobre demasiadas cumbres
pero ninguna tenía el sabor de las tuyas.
(Ese sabor dulciamargo,
esa saliva que palidece entre los espejos,
esa lujuria que derrota héroes.)
Y todo en mi pensamiento toma forma como de arbusto,
toda mi memoria se desvanece en tus raíces,
el verde se muere sin oxígeno en la garganta,
y subo y subo y subo aunque se muera hasta mi muerte.
(Pero creo que tú ya sabes que no voy a llegar).
A mitad de camino me tomaré un descanso,
en otra vida (otras vidas) retomaré mi expedición.
(Pero creo que tú ya sabes que no voy a volver).