• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Carta de una Julieta a su Romeo

Sila Craft

Poeta asiduo al portal
Querido amor cuyo nombre, ahora, he olvidado
y por no recordarlo deseo llamarte Romeo.

Nunca sentí tal pasión, ni tal deseo,
como cuando descubrí tu mirada fija en mi rostro.
Brillando con tal adoración que quedé muda de asombro.

Mal de mí, oh, pobre Romeo.
Creí que al fin el amor encontraba, cuando en realidad me maravillaba
por la muestra del supuesto amor reflejada en tu rostro.

Y no me aclaro ahora mismo, menudo error mas tonto.
Realmente nos confundimos y creímos amarnos el uno al otro.

Mas fue solo egoísmo, ansiabas ser deseado
y querias abrillantar tu orgullo magullado.

No fui yo diferente, pues ansiaba una aventura
y experimentar la locura de un amor muy mal hallado.

Cuan dulce fue el principio de este amor ignorante.
Que no es amor, ni tiene amantes,
que no es nada en sí mismo salvo un error
que, sin descanso, se ocultaba tras un mito.

Ahora recuerdo, dulce Romeo, con una risa de fondo,
cuando desaparecio este "amor", desaparecio del todo.

Rara vez ya nos cruzamos y ambos giramos el rostro.
Pues fuimos solamente un fugaz deseo, un ligero antojo.

Quien iba a decir, amado Romeo, que de nuevo nos veríamos
pero esta vez compartiríamos algo más que un simple deseo.

Que extraño es el destino , lo digo con una sonrisa,
ahora que te veo frente a frente resuena alto tu nombre en mi mente
y puedo ver un nuevo brillo alumbrando tu rostro.

Sila Craft.





 
Última edición:
Querido amor,
del cuyo nombre
ahora he olvidado
y por no recordarlo
deseo llamarte Romeo.

Nunca sentí
tal pasión, ni tal deseo
que cuando descubrí
tu mirada fija en mi rostro,
brillando de tal adoración
que quedé muda de asombro.

Mal de mí, oh, pobre Romeo
creí que al fin
el amor encontraba,
cuando en realidad
me maravillaba
por la muestra
de supuesto amor
reflejada en tu rostro.

Y no me aclaro ahora mismo
menudo error mas tonto,
realmente nos confundimos
creímos amarnos el uno al otro.

Mas fue solo egoísmo,
ansiabas ser deseado
y querias abrillantar
tu orgullo magullado.

No fui yo diferente
pues ansiaba una aventura
y descubrir la locura
de un amor muy mal hallado.

Cuan dulce fue el principio
de este amor ignorante
que no es amor
ni tiene amantes
que no es nada
en sí mismo,
fue un error
que sin descanso
se ocultaba tras un mito.

Ahora recuerdo, dulce Romeo
con una risa de fondo,
cuando desaparecio este "amor"
desaparecio del todo.

Rara vez ya nos cruzamos
y ambos giramos el rostro
pues fuimos solamente
un fugaz deseo, un ligero antojo.

Quien iba a decir, amado Romeo
que de nuevo nos veríamos
pero esta vez compartiríamos
algo más que un simple deseo.

Que extraño es el destino,
lo digo con una sonrisa
ahora que te veo frente a frente
resuena alto tu nombre en mi mente
y puedo ver un nuevo brillo
alumbrando tu rostro.
hermosa dedicatoria de amor... te felicito has escrito con el corazon
 
Querido amor,
del cuyo nombre
ahora he olvidado
y por no recordarlo
deseo llamarte Romeo.

Nunca sentí
tal pasión, ni tal deseo
que cuando descubrí
tu mirada fija en mi rostro,
brillando de tal adoración
que quedé muda de asombro.

Mal de mí, oh, pobre Romeo
creí que al fin
el amor encontraba,
cuando en realidad
me maravillaba
por la muestra
de supuesto amor
reflejada en tu rostro.

Y no me aclaro ahora mismo
menudo error mas tonto,
realmente nos confundimos
creímos amarnos el uno al otro.

Mas fue solo egoísmo,
ansiabas ser deseado
y querias abrillantar
tu orgullo magullado.

No fui yo diferente
pues ansiaba una aventura
y descubrir la locura
de un amor muy mal hallado.

Cuan dulce fue el principio
de este amor ignorante
que no es amor
ni tiene amantes
que no es nada
en sí mismo,
fue un error
que sin descanso
se ocultaba tras un mito.

Ahora recuerdo, dulce Romeo
con una risa de fondo,
cuando desaparecio este "amor"
desaparecio del todo.

Rara vez ya nos cruzamos
y ambos giramos el rostro
pues fuimos solamente
un fugaz deseo, un ligero antojo.

Quien iba a decir, amado Romeo
que de nuevo nos veríamos
pero esta vez compartiríamos
algo más que un simple deseo.

Que extraño es el destino,
lo digo con una sonrisa
ahora que te veo frente a frente
resuena alto tu nombre en mi mente
y puedo ver un nuevo brillo
alumbrando tu rostro.

Sila Craft.





Encuentro creatividad en el contenido y más aún cuando ese nuevo brillo parece resurgir. Encantada de leerte, saludos cordiales.
 
Me ha gustado, me ha parecido un renuevo de ese Romeo Sekespereano. La leyenda es arquetípica y nunca podrán olvidarla quienes la conocen pues en esa historia romántica el amor alcanza las alturas más sublimes y vertiginosas. Felicitaciones por dar un nombre de prestigio al amante.
 
Me ha gustado, me ha parecido un renuevo de ese Romeo Sekespereano. La leyenda es arquetípica y nunca podrán olvidarla quienes la conocen pues en esa historia romántica el amor alcanza las alturas más sublimes y vertiginosas. Felicitaciones por dar un nombre de prestigio al amante.

Gracias por sus palabras y sus felicitaciones son bienvenidas, me alegra que haya podido apreciar mi punto de vista. Un gran saludo
 
Última edición:
Querido amor cuyo nombre, ahora, he olvidado
y por no recordarlo deseo llamarte Romeo.

Nunca sentí tal pasión, ni tal deseo,
como cuando descubrí tu mirada fija en mi rostro.
Brillando con tal adoración que quedé muda de asombro.

Mal de mí, oh, pobre Romeo.
Creí que al fin el amor encontraba, cuando en realidad me maravillaba
por la muestra del supuesto amor reflejada en tu rostro.

Y no me aclaro ahora mismo, menudo error mas tonto.
Realmente nos confundimos y creímos amarnos el uno al otro.

Mas fue solo egoísmo, ansiabas ser deseado
y querias abrillantar tu orgullo magullado.

No fui yo diferente, pues ansiaba una aventura
y experimentar la locura de un amor muy mal hallado.

Cuan dulce fue el principio de este amor ignorante.
Que no es amor, ni tiene amantes,
que no es nada en sí mismo salvo un error
que, sin descanso, se ocultaba tras un mito.

Ahora recuerdo, dulce Romeo, con una risa de fondo,
cuando desaparecio este "amor", desaparecio del todo.

Rara vez ya nos cruzamos y ambos giramos el rostro.
Pues fuimos solamente un fugaz deseo, un ligero antojo.

Quien iba a decir, amado Romeo, que de nuevo nos veríamos
pero esta vez compartiríamos algo más que un simple deseo.

Que extraño es el destino , lo digo con una sonrisa,
ahora que te veo frente a frente resuena alto tu nombre en mi mente
y puedo ver un nuevo brillo alumbrando tu rostro.

Sila Craft.





Dulces líneas creativas.
Mucha pasión y amor.

Saludos
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba