sdontleo
Poeta fiel al portal
(De antemano expreso todas mis condolencias a nuestro país vecino,
incluyendo así a todos los poetas residentes en el portal.
Recordarles siempre que después de una gran tormenta viene la paz
y la calma, viene algo de mucho más bienestar.
Los quiere, su amigo y poeta “Sdontleo”
“¡Te amo tanto, amigo mío!,
si supieras tú que hay tanto amor que dar,
y no nos dimos.
Y aunque milite la hecatombe en son de voz,
con el amor yo vengo, y junto a ti yo estoy.
¡No desistas!, aunque los potros de Atila digan que estás muerto,
¡No desmayes!, porque vida eres tú.
Ni te escalofríes al filosofar mi sombra,
ni te digas:“en este cisco solo hay dos.”
¡Mira!, que en la niña de mis ojos hay mil voces libres,
y entre mis verbos puros se copula una gran masa.
¡No te duermas, ven, y vuelve en ti!,
que detrás de mí está el mundo entero,
y el mundo entero está contigo.
Mi amigo, no te eximas por tu indefenso cuerpo,
ni tu voz me busque para ser recíproca,
que mi amor te encuentra para ser mi amigo,
que mi amor te encuentra para hacerte hermano.
¡Te amo tanto, hermano mío!
y si supieras tú una vez más,
que hay tanto amor que dar,
y no nos dimos.
Y que el odio de Dios será tan superado,
y la resaca al concluir se empozará de risas.
¡Hermano, no le ceses la sonrisa a una lívida ocasión!,
¡No te vayas mi fraterno amor!,
¡Y no vuelvas a la vida,
porque la vida eres tú!
¡Escúchame, no te angusties!,
que detrás de mí está el mundo entero,
y el mundo entero está contigo.
Y déjate incorporar mi amigo,
que hoy las piedras blancas (nosotros)
estarán sobre las negras (los otros).
¡Levántate, y ven, y dadme un abrazo!
que soy yo Vallejo, aquel primer hombre,
y luego ve, y échate a andar con Dios,
que nuestro cruel jueves lluvioso,
será un domingo tan glorioso.
¡Emociónate!, con aquellas sílabas
que hoy han roto su ley inerte y su sencillo.
Y seamos una vez más y para siempre hermanos,
porque hay tanto amor que dar,
hay tanto amor que dar y no nos dimos.
Y hoy te traigo entre mis versos,
una masa inédita de amor...”
incluyendo así a todos los poetas residentes en el portal.
Recordarles siempre que después de una gran tormenta viene la paz
y la calma, viene algo de mucho más bienestar.
Los quiere, su amigo y poeta “Sdontleo”
“¡Te amo tanto, amigo mío!,
si supieras tú que hay tanto amor que dar,
y no nos dimos.
Y aunque milite la hecatombe en son de voz,
con el amor yo vengo, y junto a ti yo estoy.
¡No desistas!, aunque los potros de Atila digan que estás muerto,
¡No desmayes!, porque vida eres tú.
Ni te escalofríes al filosofar mi sombra,
ni te digas:“en este cisco solo hay dos.”
¡Mira!, que en la niña de mis ojos hay mil voces libres,
y entre mis verbos puros se copula una gran masa.
¡No te duermas, ven, y vuelve en ti!,
que detrás de mí está el mundo entero,
y el mundo entero está contigo.
Mi amigo, no te eximas por tu indefenso cuerpo,
ni tu voz me busque para ser recíproca,
que mi amor te encuentra para ser mi amigo,
que mi amor te encuentra para hacerte hermano.
¡Te amo tanto, hermano mío!
y si supieras tú una vez más,
que hay tanto amor que dar,
y no nos dimos.
Y que el odio de Dios será tan superado,
y la resaca al concluir se empozará de risas.
¡Hermano, no le ceses la sonrisa a una lívida ocasión!,
¡No te vayas mi fraterno amor!,
¡Y no vuelvas a la vida,
porque la vida eres tú!
¡Escúchame, no te angusties!,
que detrás de mí está el mundo entero,
y el mundo entero está contigo.
Y déjate incorporar mi amigo,
que hoy las piedras blancas (nosotros)
estarán sobre las negras (los otros).
¡Levántate, y ven, y dadme un abrazo!
que soy yo Vallejo, aquel primer hombre,
y luego ve, y échate a andar con Dios,
que nuestro cruel jueves lluvioso,
será un domingo tan glorioso.
¡Emociónate!, con aquellas sílabas
que hoy han roto su ley inerte y su sencillo.
Y seamos una vez más y para siempre hermanos,
porque hay tanto amor que dar,
hay tanto amor que dar y no nos dimos.
Y hoy te traigo entre mis versos,
una masa inédita de amor...”
Última edición:
::