guillermo rasta
Poeta fiel al portal
Cerraría mis ojos, para escuchar todas tus vocales
dentro de mi mente,
y dentro de este abismo tan oscuro por tu ausencia,
mar infinito de melancolía y de notas no tan vivas,
pues tu paso al costado,
erróneamente lo había visto muy lejano,
muy lejos de aquellos sobresaltos vivos,
muy lejos de aquellos apelativos que ponen los hombres
cuando no alcanzamos a vivir,
siquiera vivir con un aire frío...
La tierra hoy la veo tan lejana
a aquellas aspiraciones mías,
veo tan borrosos esos días en que caminabamos
desde Puerto Mejores Días,
hasta la cima del monte Alegría...
ya no puedo dar un paso mas,
en esta sensación de vivir,
en este sueño de querer sentir
cualquier lío,
hoy todo es paz,
paz aquella que empuja este ideal mío,
al incansable desierto de los deseos incumplidos....
Balada con mucha sal pintan mis neuronas,
canción sin un quieto final
desciende de mi pobre imaginación negra,
negra de pura sepa y de tanta pega,
pues nunca me creí dueño de nada
resultado grande,
pues nadie acudió en ayuda cuando se acabaron mis balas...
María,
me pregunto donde yacerá aquel encanto tuyo,
es que volverán a florecer aquellos jazmines con ese aroma tuyo?
volverán a unirse aquellas costas con el mar africano?
o será todo eso imposible, miles, miles de años?
Oh María!
Oh María!
tan solo pensé que esta marcha nunca se nos detendría,
que los colores no cambiarían a un instantáneo gris, por aquellas lágrimas tan rojas
que derramaste después de mi partida,
quiero volver,
quiero volver a verte mi vida!
pero ya no tengo nada...
solo quedaron estas muy lejanas palabras,
la muerte solo era un paso,
pero yo siempre te iba a esperar en el alba...
dentro de mi mente,
y dentro de este abismo tan oscuro por tu ausencia,
mar infinito de melancolía y de notas no tan vivas,
pues tu paso al costado,
erróneamente lo había visto muy lejano,
muy lejos de aquellos sobresaltos vivos,
muy lejos de aquellos apelativos que ponen los hombres
cuando no alcanzamos a vivir,
siquiera vivir con un aire frío...
La tierra hoy la veo tan lejana
a aquellas aspiraciones mías,
veo tan borrosos esos días en que caminabamos
desde Puerto Mejores Días,
hasta la cima del monte Alegría...
ya no puedo dar un paso mas,
en esta sensación de vivir,
en este sueño de querer sentir
cualquier lío,
hoy todo es paz,
paz aquella que empuja este ideal mío,
al incansable desierto de los deseos incumplidos....
Balada con mucha sal pintan mis neuronas,
canción sin un quieto final
desciende de mi pobre imaginación negra,
negra de pura sepa y de tanta pega,
pues nunca me creí dueño de nada
resultado grande,
pues nadie acudió en ayuda cuando se acabaron mis balas...
María,
me pregunto donde yacerá aquel encanto tuyo,
es que volverán a florecer aquellos jazmines con ese aroma tuyo?
volverán a unirse aquellas costas con el mar africano?
o será todo eso imposible, miles, miles de años?
Oh María!
Oh María!
tan solo pensé que esta marcha nunca se nos detendría,
que los colores no cambiarían a un instantáneo gris, por aquellas lágrimas tan rojas
que derramaste después de mi partida,
quiero volver,
quiero volver a verte mi vida!
pero ya no tengo nada...
solo quedaron estas muy lejanas palabras,
la muerte solo era un paso,
pero yo siempre te iba a esperar en el alba...