Andasolo
Poeta recién llegado
Nueva carta,
nuevo destinatario,
mismo sentimiento,
latente decepción...
Es la idea central,
Todo poema, lírica o canción tiene una,
pero la que al fin ha llegado
antes de poderse haber visto
debe conocer más,
un tanto más aquello que fue
aquello que ya no pasó,
quizás el o quizás ella,
o quizás ambos siempre quisieron,
pero que entre el tiempo,
las vagas ideas,
la amargura pasada
o la incerteza del porvenir
echaron a perder aquello que pudo
haber sido maravilloso...
El infortunio del amor aquel
que los enlazo pero ninguno presto atención
al momento aquel preciso
en el que más que esperar sus desenlaces
buscaran el principio de sus historias.
Quizás sus labios siempre buscaron estar de frente
pero sus mentes solo dirigían la mirada al horizonte,
sus corazones latían mucho más al estar cerca
pero temieron al no saber si al acercarse más
podrían llegar a estallar.
Parece que se sentaban a apreciar el cielo,
disertando de una falsa indeferencia proveniente de él,
pero hasta la luna se sentó a contemplarlos
en esos momentos en los que estaban juntos.
Yo puedo escribir tanto de ello
pues tan de cerca lo pude ver,
yo sentí que ambos anhelaban
ser el destino del otro,
pero sus precavidas decisiones
los llevaron a considerar que era un error.
El pasar del tiempo
y el sórdido acompañar del viento
abrieron discretas distancias
entre los atardeceres
en lo que el viento se sentó a su lado
para esperar que se abrigaran
entre abrazos,
pero cada quien prefirió buscar
su propia chimenea.
Ya no prestan atención a los sueños,
quizás hasta ya olvidaron soñar...
Duerme, ya muchos sueños esperan por ti
al otro lado de la acera,
ansiosos por verte
repiten tu nombre.
Tan solo quieren ver tu sonrisa,
igual que yo...
igual que yo...
nuevo destinatario,
mismo sentimiento,
latente decepción...
Es la idea central,
Todo poema, lírica o canción tiene una,
pero la que al fin ha llegado
antes de poderse haber visto
debe conocer más,
un tanto más aquello que fue
aquello que ya no pasó,
quizás el o quizás ella,
o quizás ambos siempre quisieron,
pero que entre el tiempo,
las vagas ideas,
la amargura pasada
o la incerteza del porvenir
echaron a perder aquello que pudo
haber sido maravilloso...
El infortunio del amor aquel
que los enlazo pero ninguno presto atención
al momento aquel preciso
en el que más que esperar sus desenlaces
buscaran el principio de sus historias.
Quizás sus labios siempre buscaron estar de frente
pero sus mentes solo dirigían la mirada al horizonte,
sus corazones latían mucho más al estar cerca
pero temieron al no saber si al acercarse más
podrían llegar a estallar.
Parece que se sentaban a apreciar el cielo,
disertando de una falsa indeferencia proveniente de él,
pero hasta la luna se sentó a contemplarlos
en esos momentos en los que estaban juntos.
Yo puedo escribir tanto de ello
pues tan de cerca lo pude ver,
yo sentí que ambos anhelaban
ser el destino del otro,
pero sus precavidas decisiones
los llevaron a considerar que era un error.
El pasar del tiempo
y el sórdido acompañar del viento
abrieron discretas distancias
entre los atardeceres
en lo que el viento se sentó a su lado
para esperar que se abrigaran
entre abrazos,
pero cada quien prefirió buscar
su propia chimenea.
Ya no prestan atención a los sueños,
quizás hasta ya olvidaron soñar...
Duerme, ya muchos sueños esperan por ti
al otro lado de la acera,
ansiosos por verte
repiten tu nombre.
Tan solo quieren ver tu sonrisa,
igual que yo...
igual que yo...