El primer piso a oscuras.
Las manos entre follaje
taciturno buscan figuras
...,
buscan miradas.
El primer piso
—a oscuras—
no salió de la espesura.
Obstinadas,
las manos exacerbadas
se hunden entre el oleaje
tumultuoso de la Premura.
El primer piso, oscuro,
estuvo entre sus muros.
,...
Y descansan sobre arenas,
estériles y abundantes,
cordiales y buenas.
«El primer piso, amigo,
lo creamos contigo».
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