El Cielo de Octubre
Poeta asiduo al portal
Los recuerdos son casas vacías
al igual que la memoria es un puñado de arena.
Algunos recuerdos tienen las ventanas rotas,
y frente a ellos, en el porche, estás tú.
Estás tú porque no te olvido,
estás tú porque no lo sé,
estás tú porque miro mis manos
y no están en tu pelo, no rozan tu piel,
no saben a ti.
Puede que el amor sea como esa ropa
que una vez te compraste
pero ya no te puedes poner.
Puede que tu imagen aún viva en mí
y exista el tiempo que perduren estas letras,
que no son más que piedras atacando mi pasado.
Algunos recuerdos tienen las ventanas rotas
al igual que la memoria es un puñado de arena.
Tu voz es el viento que atiza la playa,
tu espina dorsal la marea.
Cada vez que regreso a tu casa
saco del bolsillo otra piedra, la lanzo,
y guardo un cristal.
al igual que la memoria es un puñado de arena.
Algunos recuerdos tienen las ventanas rotas,
y frente a ellos, en el porche, estás tú.
Estás tú porque no te olvido,
estás tú porque no lo sé,
estás tú porque miro mis manos
y no están en tu pelo, no rozan tu piel,
no saben a ti.
Puede que el amor sea como esa ropa
que una vez te compraste
pero ya no te puedes poner.
Puede que tu imagen aún viva en mí
y exista el tiempo que perduren estas letras,
que no son más que piedras atacando mi pasado.
Algunos recuerdos tienen las ventanas rotas
al igual que la memoria es un puñado de arena.
Tu voz es el viento que atiza la playa,
tu espina dorsal la marea.
Cada vez que regreso a tu casa
saco del bolsillo otra piedra, la lanzo,
y guardo un cristal.