Sus ojitos risueños,
me dan la seda que suaviza,
irresistiblemente mis pensamientos
y mitigan mis preocupaciones.
Esa chispita de sus pupilas,
que aprisiono, derraman la luz
que necesito para proseguir.
Con su voz de agua transparente,
me entrega lo que busco
y sus labios la sonrisa que me arrastran.
Su afecto armonioso,
se confunde con la claridad,
sobrecogedora de un manantial en reposo.
Leal, decorada, carnal, sentimental, delicada,
frescura ocurrente tan llena de esplendor,
que me desata una cascada de vida.
Como quisiera estar condenado,
para siempre entre sus manos.
me dan la seda que suaviza,
irresistiblemente mis pensamientos
y mitigan mis preocupaciones.
Esa chispita de sus pupilas,
que aprisiono, derraman la luz
que necesito para proseguir.
Con su voz de agua transparente,
me entrega lo que busco
y sus labios la sonrisa que me arrastran.
Su afecto armonioso,
se confunde con la claridad,
sobrecogedora de un manantial en reposo.
Leal, decorada, carnal, sentimental, delicada,
frescura ocurrente tan llena de esplendor,
que me desata una cascada de vida.
Como quisiera estar condenado,
para siempre entre sus manos.
Última edición: