Cascadas irisadas

Felipe Antonio Santorelli

Poeta que considera el portal su segunda casa
Agua sobre agua
y bajo el agua;
aguas:

Cascadas irisadas,
detenidas en el tiempo,
desnudan ilusiones,
esperanzas y momentos
eternizados,
en medio de un Apocalipsis
tan distante como ajeno.

Cascadas variopintas
de gotas cristalinas,
vaporosas y dinámicas,
que alegran con sonrisas verdi azules
el llanto de los solitarios.

Y lagunas
en que caen las aguas
como llanto de quimeras,
como llanto de destinos mutilados
por razones imposibles;
esos pozos de silencios refrescantes
que devuelven la esperanza
de un posible reencuentro
con un alma exiliada de la mente.

Y hermoseando todo el cuadro,
un arco iris simboliza la alegría,
en la mágica poesía del paisaje
temerario e irreverente.
Y verduras adornando;
cual brocado esmeraldino,
la paciencia necesaria e ineludible
en un mundo de cementos
y de asfaltadas tardes grises;
de ciudades tan lejanas,
tan internas,
cinceladas al secreto de cerebros taciturnos,
de ilusiones inertes...

Pero acá todo es brillor,
todo es claror
y color de vida sana.
Pero acá puedo olvidar;
por un momento,
el frenesí inquietante,
exasperante
y estresante
de las selvas
de bloque y de hormigón.


Acá,
aun puedo soñar,
imaginar que el mundo es el Edén,
ese vergel casi extinguido,
casi olvidado,
casi dormido...
en nuestros corazones.

 
Agua sobre agua
y bajo el agua;
aguas:

Cascadas irisadas,
detenidas en el tiempo,
desnudan ilusiones,
esperanzas y momentos
eternizados,
en medio de un Apocalipsis
tan distante como ajeno.

Cascadas variopintas
de gotas cristalinas,
vaporosas y dinámicas,
que alegran con sonrisas verdi azules
el llanto de los solitarios.

Y lagunas
en que caen las aguas
como llanto de quimeras,
como llanto de destinos mutilados
por razones imposibles;
esos pozos de silencios refrescantes
que devuelven la esperanza
de un posible reencuentro
con un alma exiliada de la mente.

Y hermoseando todo el cuadro,
un arco iris simboliza la alegría,
en la mágica poesía del paisaje
temerario e irreverente.
Y verduras adornando;
cual brocado esmeraldino,
la paciencia necesaria e ineludible
en un mundo de cementos
y de asfaltadas tardes grises;
de ciudades tan lejanas,
tan internas,
cinceladas al secreto de cerebros taciturnos,
de ilusiones inertes...

Pero acá todo es brillor,
todo es claror
y color de vida sana.
Pero acá puedo olvidar;
por un momento,
el frenesí inquietante,
exasperante
y estresante
de las selvas
de bloque y de hormigón.


Acá,
aun puedo soñar,
imaginar que el mundo es el Edén,
ese vergel casi extinguido,
casi olvidado,
casi dormido...
en nuestros corazones.



Bravo, bravisimo amigo, todo lo que escribes me encanta, yo quisiera que volviera ese vegetal tan amado, casi extinto diría yo, la naturaleza en su mejor explendor. Un abrazo muy fuerte.
 
Por la bella descripción del paisaje en tu poema y la comparación que haces con las selvas de cemento, puedo concluir que estabas en ese momento extasiado, observando esas cascadas, esas lagunas, ese arco iris tan lindo; estuviste en ese paraíso aunque fuese por momentos. Necesitamos de ese contacto muchas veces para liberar tanto stres que ocasionan las ciudades. Bello y refrescante tu poema Santorelli, mereces muchas estrellas. Dilia.
 
Agua sobre agua
y bajo el agua;
aguas:

Cascadas irisadas,
detenidas en el tiempo,
desnudan ilusiones,
esperanzas y momentos
eternizados,
en medio de un Apocalipsis
tan distante como ajeno.

Cascadas variopintas
de gotas cristalinas,
vaporosas y dinámicas,
que alegran con sonrisas verdi azules
el llanto de los solitarios.

Y lagunas
en que caen las aguas
como llanto de quimeras,
como llanto de destinos mutilados
por razones imposibles;
esos pozos de silencios refrescantes
que devuelven la esperanza
de un posible reencuentro
con un alma exiliada de la mente.

Y hermoseando todo el cuadro,
un arco iris simboliza la alegría,
en la mágica poesía del paisaje
temerario e irreverente.
Y verduras adornando;
cual brocado esmeraldino,
la paciencia necesaria e ineludible
en un mundo de cementos
y de asfaltadas tardes grises;
de ciudades tan lejanas,
tan internas,
cinceladas al secreto de cerebros taciturnos,
de ilusiones inertes...

Pero acá todo es brillor,
todo es claror
y color de vida sana.
Pero acá puedo olvidar;
por un momento,
el frenesí inquietante,
exasperante
y estresante
de las selvas
de bloque y de hormigón.


Acá,
aun puedo soñar,
imaginar que el mundo es el Edén,
ese vergel casi extinguido,
casi olvidado,
casi dormido...
en nuestros corazones.


Genial, pués también me ha hecho viajar con este poema, pero viajar por las aguas y casi llego al Edén, que maravillosos jardines debieron existir ahi. Mash'allah, Un honor leeros Felipe!

Dahara
 
Bravo, bravisimo amigo, todo lo que escribes me encanta, yo quisiera que volviera ese vegetal tan amado, casi extinto diría yo, la naturaleza en su mejor explendor. Un abrazo muy fuerte.


Yo quisiera que las ciudades fueran subterráneas, con sendos jardines en la superficie, interrumpidos únicamente por el mágico serpenteo de calles y avenidas, cuyas veras estén floridas, totalmente floridas.
Gracias por participar, besos y abrazos.
 
Por la bella descripción del paisaje en tu poema y la comparación que haces con las selvas de cemento, puedo concluir que estabas en ese momento extasiado, observando esas cascadas, esas lagunas, ese arco iris tan lindo; estuviste en ese paraíso aunque fuese por momentos. Necesitamos de ese contacto muchas veces para liberar tanto stres que ocasionan las ciudades. Bello y refrescante tu poema Santorelli, mereces muchas estrellas. Dilia.

¿Has recorrido nuestra tierra?, estoy seguro de que sí, entonces tú también las has visto, la cordillera de Los Andes venezolanos está repleta de cascadas y lagunas, igual la de la Costa, fíjate que en Caracas tenemos el parque Los Chorros, y luego en la selva Amazónica ¡cómo abundan!, eso sin contar que el Salto Angel es la octava maravilla del mundo.
¿Cómo no hablar de cascadas si vivimos rodeados de ellas?, extraño Boconó y no pierdo las esperanzas de ir a Canaima.
Besos y abrazos paisana.
 
Genial, pués también me ha hecho viajar con este poema, pero viajar por las aguas y casi llego al Edén, que maravillosos jardines debieron existir ahi. Mash'allah, Un honor leeros Felipe!

Dahara

En Caracas, el río Guaire una vez era limpio, Bolivar se bañó allí, y en Catia (donde vivo) alguna vez hubo uja laguna, la laguna de Catia, pero todavía quedan muchas cascadas a todo lo largo y ancho de la geografía venezolana, y todas son hermosísimas.
Gracias por compartir cariño, besos infinitos y abrazos siderales.
 
Aunque el poema in extenso es buenísmo, calidad reconocida, me quedo, de todas maneras, con la última estrofa.
Creo que, de alguna forma, me siento identificada con esa estrofa, la hago mía, porque tengo razones de mucha valía.
Saludos, Felipe

Es toda tuya princesa, para eso escribimos, para compartir aquello con lo que nos identificamos, y para eso también leemos.
Besos infinitos y abrazos soderales.
 
Pintas de lo hermoso...lo indescriptible amigo de la belleza natural que existe en nuestra tierra, en tus versos de hoy ...ahhhhhh y donde me dejas a las Islas???...paraisos de mar, arena y sol
que compiten en el mundo ... se me llena el corazón de recorrer visualmente todo lo que expresas.Gracias por compartirlo
besos Felipe y todas mis estrellitas de mar desde mi orillita de Margarita.
 
perfectas repeticiones al comienzo que te hacen sentir entre aguas, ojalá hubieras hablado de la cerveza para completar el círculo acuático, pero será en otra ocasión...
muy buen poema amigo
 
Pintas de lo hermoso...lo indescriptible amigo de la belleza natural que existe en nuestra tierra, en tus versos de hoy ...ahhhhhh y donde me dejas a las Islas???...paraisos de mar, arena y sol
que compiten en el mundo ... se me llena el corazón de recorrer visualmente todo lo que expresas.Gracias por compartirlo
besos Felipe y todas mis estrellitas de mar desde mi orillita de Margarita.

Tienes razón tengo que homenajear a las islas, la Orchila con sus blancas arenas como nieve encendida, y sus aguas cristalinas que nada esconden a ojos vista, la Tortuga con sus arenas rojas, y la Perla del Caribe... cómo te envidio, quisiera vivir allá.
Gracias por compartir, cariño, y lo de las islas es deuda, prometido.
Besos infinitos y abrzos siderales.
 
Agua sobre agua
y bajo el agua;
aguas:

Cascadas irisadas,
detenidas en el tiempo,
desnudan ilusiones,
esperanzas y momentos
eternizados,
en medio de un Apocalipsis
tan distante como ajeno.

Cascadas variopintas
de gotas cristalinas,
vaporosas y dinámicas,
que alegran con sonrisas verdi azules
el llanto de los solitarios.

Y lagunas
en que caen las aguas
como llanto de quimeras,
como llanto de destinos mutilados
por razones imposibles;
esos pozos de silencios refrescantes
que devuelven la esperanza
de un posible reencuentro
con un alma exiliada de la mente.

Y hermoseando todo el cuadro,
un arco iris simboliza la alegría,
en la mágica poesía del paisaje
temerario e irreverente.
Y verduras adornando;
cual brocado esmeraldino,
la paciencia necesaria e ineludible
en un mundo de cementos
y de asfaltadas tardes grises;
de ciudades tan lejanas,
tan internas,
cinceladas al secreto de cerebros taciturnos,
de ilusiones inertes...

Pero acá todo es brillor,
todo es claror
y color de vida sana.
Pero acá puedo olvidar;
por un momento,
el frenesí inquietante,
exasperante
y estresante
de las selvas
de bloque y de hormigón.


Acá,
aun puedo soñar,
imaginar que el mundo es el Edén,
ese vergel casi extinguido,
casi olvidado,
casi dormido...
en nuestros corazones.


AH ESOS PAISAJES,la naturaleza que a pesar de pretender el hombre destruir en aras de una estupida idea de avance,no muere porque somos parte de ella,y afortunadamente yo vivo en una ciudad pequeña,libre del trafico que exaspera,con aire limpio y donde cerca de mi casa aun hay vacas que mugen de mañana,y gallos que me cantan para despertar al alba,eso es unico y por mas que quisiera vivir en la gran ciudad,para disfrutar sus ventajas,no cambio mi sencilla vida por la selva de hormigon.HE DICHO
PERDON POR DIVAGAR:::sonreir1:::al final agrego,disfrute estar aqui
BESOS SIDERALES POETA
 
perfectas repeticiones al comienzo que te hacen sentir entre aguas, ojalá hubieras hablado de la cerveza para completar el círculo acuático, pero será en otra ocasión...
muy buen poema amigo

Cerveza sobre cerveza
y bajo la cerveza
vinos.

jajajjajajajjajaja, lo siento pero el vino también es muy sabroso, gracias por compartir y participar hermano, me alegra que te haya gustado.
Abrazos infinitos y siderales.
 
Agua sobre agua
y bajo el agua;
aguas:

Cascadas irisadas,
detenidas en el tiempo,
desnudan ilusiones,
esperanzas y momentos
eternizados,
en medio de un Apocalipsis
tan distante como ajeno.

Cascadas variopintas
de gotas cristalinas,
vaporosas y dinámicas,
que alegran con sonrisas verdi azules
el llanto de los solitarios.

Y lagunas
en que caen las aguas
como llanto de quimeras,
como llanto de destinos mutilados
por razones imposibles;
esos pozos de silencios refrescantes
que devuelven la esperanza
de un posible reencuentro
con un alma exiliada de la mente.

Y hermoseando todo el cuadro,
un arco iris simboliza la alegría,
en la mágica poesía del paisaje
temerario e irreverente.
Y verduras adornando;
cual brocado esmeraldino,
la paciencia necesaria e ineludible
en un mundo de cementos
y de asfaltadas tardes grises;
de ciudades tan lejanas,
tan internas,
cinceladas al secreto de cerebros taciturnos,
de ilusiones inertes...

Pero acá todo es brillor,
todo es claror
y color de vida sana.
Pero acá puedo olvidar;
por un momento,
el frenesí inquietante,
exasperante
y estresante
de las selvas
de bloque y de hormigón.


Acá,
aun puedo soñar,
imaginar que el mundo es el Edén,
ese vergel casi extinguido,
casi olvidado,
casi dormido...
en nuestros corazones.


Poeta, Al leer tu poesía viene a mi mente las hermosas cascádas que hay en mi país, en Zamora, en donde la vejetación exuberante esta por todos lados. Ecuador sin duda es privilegiado en los recursos naturales. Un día tendrías que visitarnos y creo que tu pluma lo captaría exquisitamente. Un gran beso junto a mis estrellas. Ana.
 
Agua sobre agua
y bajo el agua;
aguas:

Cascadas irisadas,
detenidas en el tiempo,
desnudan ilusiones,
esperanzas y momentos
eternizados,
en medio de un Apocalipsis
tan distante como ajeno.

Cascadas variopintas
de gotas cristalinas,
vaporosas y dinámicas,
que alegran con sonrisas verdi azules
el llanto de los solitarios.

Y lagunas
en que caen las aguas
como llanto de quimeras,
como llanto de destinos mutilados
por razones imposibles;
esos pozos de silencios refrescantes
que devuelven la esperanza
de un posible reencuentro
con un alma exiliada de la mente.

Y hermoseando todo el cuadro,
un arco iris simboliza la alegría,
en la mágica poesía del paisaje
temerario e irreverente.
Y verduras adornando;
cual brocado esmeraldino,
la paciencia necesaria e ineludible
en un mundo de cementos
y de asfaltadas tardes grises;
de ciudades tan lejanas,
tan internas,
cinceladas al secreto de cerebros taciturnos,
de ilusiones inertes...

Pero acá todo es brillor,
todo es claror
y color de vida sana.
Pero acá puedo olvidar;
por un momento,
el frenesí inquietante,
exasperante
y estresante
de las selvas
de bloque y de hormigón.


Acá,
aun puedo soñar,
imaginar que el mundo es el Edén,
ese vergel casi extinguido,
casi olvidado,
casi dormido...
en nuestros corazones.


Un honor leer tu verso Felipe.
Un abrazo.
Zulcas.:::hug:::
 

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