El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
Yo no quiero ser un héroe,
ni alegrar tontos,
ni dejar que me veas naufragar de nuevo
en este mar donde la tempestad
ya se ha hecho el paisaje habitual.
Con sirenas azules
y leyes que se acomodan,
y cadenas.
Te quiero,
Yo.
Inseguro,
inconveniente,
inconstante
espanta-inversores.
Otra vez:
Yo.
Del sur, como este viento.
Entre las olas,
entre todo esto que pasa,
que nos pasa.
Que no sé como solucionarlo.
Del sur el viento,
yo ya no quiero ser un héroe,
ni alegrar tontos,
ni irme otra vez al fondo,
¿Para qué la métrica?,
si tanto escribir y en una sílaba va todo:
Yo,
otra vez yo.
Desaparezco y aparezco entre las olas,
con media cáscara de nuez por carabela.
Simplemente te quiero,
por eso contra la marea navego.
Yo,
que no sé nadar siquiera.
(Para Cecilía, para todos los que navegan un amor contra la marea)
ni alegrar tontos,
ni dejar que me veas naufragar de nuevo
en este mar donde la tempestad
ya se ha hecho el paisaje habitual.
Con sirenas azules
y leyes que se acomodan,
y cadenas.
Te quiero,
Yo.
Inseguro,
inconveniente,
inconstante
espanta-inversores.
Otra vez:
Yo.
Del sur, como este viento.
Entre las olas,
entre todo esto que pasa,
que nos pasa.
Que no sé como solucionarlo.
Del sur el viento,
yo ya no quiero ser un héroe,
ni alegrar tontos,
ni irme otra vez al fondo,
¿Para qué la métrica?,
si tanto escribir y en una sílaba va todo:
Yo,
otra vez yo.
Desaparezco y aparezco entre las olas,
con media cáscara de nuez por carabela.
Simplemente te quiero,
por eso contra la marea navego.
Yo,
que no sé nadar siquiera.
(Para Cecilía, para todos los que navegan un amor contra la marea)
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