Saludos, amigos. Y amigas, que de todo hay. Con éste poema trato de dar una descripción de una corrida de toros. No me posiciono ni en contra ni a favor de la misma. Espero y deseo no ser tildado de "asesino", por algún descerebrado, como me ha ocurrido en otro portal. Saludos.
Las cinco de la tarde, la cuadrilla
se santigua. El matador pisa el albero
enfundado en ceñida taleguilla
y el aforo de la plaza de Sevilla
ovaciona la figura del torero.
Grana y oro, cita al astado el maestro
que recibe en envolvente chicuelina.
Gaonera magistral realza el diestro
y humillando la testuz rinde “Siniestro”
su bravura a singular manoletina .
La montera lanza erguido y altanero
el matador. Arrojado pone en suerte
al toro, y con un golpe certero
el torero impasible hunde el acero
en prefacio anticipo de la muerte.
Las cinco de la tarde, la cuadrilla
se santigua. El matador pisa el albero
enfundado en ceñida taleguilla
y el aforo de la plaza de Sevilla
ovaciona la figura del torero.
Grana y oro, cita al astado el maestro
que recibe en envolvente chicuelina.
Gaonera magistral realza el diestro
y humillando la testuz rinde “Siniestro”
su bravura a singular manoletina .
La montera lanza erguido y altanero
el matador. Arrojado pone en suerte
al toro, y con un golpe certero
el torero impasible hunde el acero
en prefacio anticipo de la muerte.