El calor toco mi cuerpo,
tu dulce piel envolvió mi ser.
El roce sensual,
es un pecado inmortal.
Una adicción que estoy dispuesto a pagar.
Al final del juego se retiran las cartas.
Mi corazón mutilado,
como un pájaro que le han cortado las alas.
Sin libertad,
muriendo día tras día.
Pudriéndose en un mundo tan vil,
inmenso para una pequeña criatura.
Estoy pagando los delitos.
Traicionándome en cada acción.
Tu intuyes mis mentiras,
Solo soy un buen perdedor,
en tu macabro juego.
Me tomas de tus brazos, como un rehén.
Y no me dejas ir.
Tratas de volverme loco, mujer.
He desperdiciado mi orgullo en ti.
Se caen todas las fichas de mis manos.
He dejado todo aquí.
Solo.
Abandonado.
Tu te ríes de mi mal genio.
Arrastrándome, me has cortado la cabeza.
Soy tan débil, el descuido llevó a mi perdición.
Corro sin sentido, mi respiración se hace mas intensa.
Mis manos sudan.
No se donde mirar, donde encontrarte.
Te has metido en mi.
Como una lujuriosa pesadilla.
Dices que vaya pero no a tu lado.
Estas quemando mis entrañas.
Me estoy muriendo sin sentido.
Pierdo el control de mi buen juicio.
Desvaneciéndome, tal vez estés librandote de mi.
Quizá sea una pobre víctima de ti, y esta sea mi paz.
Tal vez, quizá esta sea tu paz.
tu dulce piel envolvió mi ser.
El roce sensual,
es un pecado inmortal.
Una adicción que estoy dispuesto a pagar.
Al final del juego se retiran las cartas.
Mi corazón mutilado,
como un pájaro que le han cortado las alas.
Sin libertad,
muriendo día tras día.
Pudriéndose en un mundo tan vil,
inmenso para una pequeña criatura.
Estoy pagando los delitos.
Traicionándome en cada acción.
Tu intuyes mis mentiras,
Solo soy un buen perdedor,
en tu macabro juego.
Me tomas de tus brazos, como un rehén.
Y no me dejas ir.
Tratas de volverme loco, mujer.
He desperdiciado mi orgullo en ti.
Se caen todas las fichas de mis manos.
He dejado todo aquí.
Solo.
Abandonado.
Tu te ríes de mi mal genio.
Arrastrándome, me has cortado la cabeza.
Soy tan débil, el descuido llevó a mi perdición.
Corro sin sentido, mi respiración se hace mas intensa.
Mis manos sudan.
No se donde mirar, donde encontrarte.
Te has metido en mi.
Como una lujuriosa pesadilla.
Dices que vaya pero no a tu lado.
Estas quemando mis entrañas.
Me estoy muriendo sin sentido.
Pierdo el control de mi buen juicio.
Desvaneciéndome, tal vez estés librandote de mi.
Quizá sea una pobre víctima de ti, y esta sea mi paz.
Tal vez, quizá esta sea tu paz.
Última edición: