Dark_Fairy
Poeta que considera el portal su segunda casa
''Pero yo pregunté, si, yo pregunté.''
Si yo fuera, si yo tuviera, yo sería
si hiciera, pero no tengo, ni soy, ni hago
¿Y quién soy?
Alguien que camina entre
escombros y pedazos, en una
luna verdosa que se opaca
así como se opacó mi belleza
que sólo nota alguien de otro
tiempo, que sólo acaricia con
manos tan suaves iguales o peores
que el veneno.
Yo soy la reina de la guerra
de esa guerra que gane y que
sólo yo celebro, pero no fué todo
y saco otra vez las armas de pelea
para éste enemigo acechando entre
finas palabras que se esconden en mentiras
y las flores se marchitan, con humos de
cigarro y alcohol, con humos de cigarros
y alcohol.
Más negro que ese diciembre
en ruinas, ¡Cómo ese día de verano!
Cuando colapsaron enigmas sumidos
por el odio, se cae la tierra de los
ídolos de lodo, para nunca volver a nacer
ni en basureros, merodeando por mi
corazón completo de telarañas, ¡Cómo
en ese día de enero!.
Y caen lágrimas azules en
un cielo morado y converso
que se vuelve entonces sin
ecos de ángeles que nunca vivieron
éste cielo que nunca adivinó ni quiso
mi porvenir y se entregó al misterio.
Sueños que no recurren a mis noches
por que bien sé, bien siento, que aunque
rencor me guarden, se pudren ellos, el
grito de mi nombre en mis colmillos sin
cuellos.
Y miles de paisajes diviso en el
horizonte explosivo, en las nubes
moribundas en manos de curanderos
miles de gotas lluviosas del limbo
alimonado, arremolinado se esconde
el silencio, en un apocalipsis más
inmune ¡Cómo ese día de enero!.
Sí yo fuera, sí yo hiciera, sí tuviera
un solo instante de pisar por dentro
un castillo de arena, invocaría así
a la miseria, a la barbarie, a mis
venas de acero, si yo pudiera
pero ni soy, ni puedo, y se balacean
los locos, los locos del poder en vano
pero ni hago, así como nada y todo hice
¡En aquel día de verano!.
Si yo fuera, si yo tuviera, yo sería
si hiciera, pero no tengo, ni soy, ni hago
¿Y quién soy?
Alguien que camina entre
escombros y pedazos, en una
luna verdosa que se opaca
así como se opacó mi belleza
que sólo nota alguien de otro
tiempo, que sólo acaricia con
manos tan suaves iguales o peores
que el veneno.
Yo soy la reina de la guerra
de esa guerra que gane y que
sólo yo celebro, pero no fué todo
y saco otra vez las armas de pelea
para éste enemigo acechando entre
finas palabras que se esconden en mentiras
y las flores se marchitan, con humos de
cigarro y alcohol, con humos de cigarros
y alcohol.
Más negro que ese diciembre
en ruinas, ¡Cómo ese día de verano!
Cuando colapsaron enigmas sumidos
por el odio, se cae la tierra de los
ídolos de lodo, para nunca volver a nacer
ni en basureros, merodeando por mi
corazón completo de telarañas, ¡Cómo
en ese día de enero!.
Y caen lágrimas azules en
un cielo morado y converso
que se vuelve entonces sin
ecos de ángeles que nunca vivieron
éste cielo que nunca adivinó ni quiso
mi porvenir y se entregó al misterio.
Sueños que no recurren a mis noches
por que bien sé, bien siento, que aunque
rencor me guarden, se pudren ellos, el
grito de mi nombre en mis colmillos sin
cuellos.
Y miles de paisajes diviso en el
horizonte explosivo, en las nubes
moribundas en manos de curanderos
miles de gotas lluviosas del limbo
alimonado, arremolinado se esconde
el silencio, en un apocalipsis más
inmune ¡Cómo ese día de enero!.
Sí yo fuera, sí yo hiciera, sí tuviera
un solo instante de pisar por dentro
un castillo de arena, invocaría así
a la miseria, a la barbarie, a mis
venas de acero, si yo pudiera
pero ni soy, ni puedo, y se balacean
los locos, los locos del poder en vano
pero ni hago, así como nada y todo hice
¡En aquel día de verano!.
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