Ictiandro
Poeta adicto al portal
Calmé la urgencia de tus vientos
con el ayer temprano de mis versos,
fue el despertar de un laberinto
realidad de futuros levitando.
El ocaso de nuestra luna
cedió paso a las ausencias
y dejamos la piel al borde del camino.
Desnudé tus ojos y suspiros
robándole a la noche dulces sueños,
caminamos una playa desierta juntos
y el presente idolatramos
sin mirar el reverso de las palabras.
Aún hoy descubro tu mirada
en las costelaciones que descubrimos
cuando pusimos nombre a nuestro tiempo.
La melodía de tu voz se alza serena
cuando busco la paz frente al mar
y encuentro mi vida al borde mismo
de un castillo de naipes.
con el ayer temprano de mis versos,
fue el despertar de un laberinto
realidad de futuros levitando.
El ocaso de nuestra luna
cedió paso a las ausencias
y dejamos la piel al borde del camino.
Desnudé tus ojos y suspiros
robándole a la noche dulces sueños,
caminamos una playa desierta juntos
y el presente idolatramos
sin mirar el reverso de las palabras.
Aún hoy descubro tu mirada
en las costelaciones que descubrimos
cuando pusimos nombre a nuestro tiempo.
La melodía de tu voz se alza serena
cuando busco la paz frente al mar
y encuentro mi vida al borde mismo
de un castillo de naipes.