Pero ahora es la evasión del trueno lejano,
el pecho de tigres que se acomoda;
los recuerdos que llegaron sobre el mar,
el andrajo inaprensible de silencios…
pero ahora es pintar el Sol en un encierro de sarmientos,
ver pasar los engranajes de las sombras;
escuchar los vuelos de las moscas,
los dividendos de las uvas…
escuchar los tintineos en las noches,
esas noches de los puentes largos, negros y buenos...
el festival en popa de la última noche, y los días venideros;
los días entre los castillos de arena con los colores de las ilusiones…