Jesús Martínez Alcolea
Poeta recién llegado
Paseando un día descubrí
la dulzura de tus ojos
y ese momento sentí
el poder de tu influjo.
Tú eres una mujer escultural
y yo cuando pienso en ti
realmente lo paso muy mal
deseo que estés junto a mi.
Ni tu nombre conocía
ni falta que me hacía
tu belleza es suficiente
para volverme demente.
Pero quiso la casualidad
cada día más de seguido
que nos encontráramos
nos hicimos conocidos.
Otro día volví a encontrarte
con el temor a que desaparecieras
me acerqué para preguntarte
si existía alguna posibilidad
de que algún día me quisieras
para así alejar mi soledad.
Al final reuní el valor
de decirte algo bonito
de demostrarte mi amor
poder ganarme tu cariño.
Me acerqué muy lentamente a ti
miré fijamente a tus ojos negros
pero no salió una palabra de mí
agache la cabeza y yo seguí andando
me di la vuelta y estabas muy lejos
perdí la oportunidad y vivo recordando.
la dulzura de tus ojos
y ese momento sentí
el poder de tu influjo.
Tú eres una mujer escultural
y yo cuando pienso en ti
realmente lo paso muy mal
deseo que estés junto a mi.
Ni tu nombre conocía
ni falta que me hacía
tu belleza es suficiente
para volverme demente.
Pero quiso la casualidad
cada día más de seguido
que nos encontráramos
nos hicimos conocidos.
Otro día volví a encontrarte
con el temor a que desaparecieras
me acerqué para preguntarte
si existía alguna posibilidad
de que algún día me quisieras
para así alejar mi soledad.
Al final reuní el valor
de decirte algo bonito
de demostrarte mi amor
poder ganarme tu cariño.
Me acerqué muy lentamente a ti
miré fijamente a tus ojos negros
pero no salió una palabra de mí
agache la cabeza y yo seguí andando
me di la vuelta y estabas muy lejos
perdí la oportunidad y vivo recordando.