Catastrofe
Poeta recién llegado
Desayunaban Gloria y Julián. Gloria sorbía su café con ojos llorosos, Julián escondía su rostro tras el periódico matutino. Entonces Gloria, rabiosa, le arrebató el diario de un zarpazo, se encimó en la mesa y le apuntó con el indice a Julián a la cara gritándole:
- ¡Estoy harta de ti! de tu machismo estúpido, de tu ignorancia, de tu alcoholismo y de tus maltratos, perro callejero, matame a golpes o échame fuera porque no pienso vivir así.
Dos lagrimas rodaron por el rostro enrojecido de Gloria, Julián, su hermano, parpadeo rápidamente y con voz calma dijo:
- Hermana, ¿has pensado en decirle esto a tu esposo?
Gloria bajó la mirada, y volvió a su café, con una sonrisilla llena de tristeza murmuró:
- Tal vez...
- ¡Estoy harta de ti! de tu machismo estúpido, de tu ignorancia, de tu alcoholismo y de tus maltratos, perro callejero, matame a golpes o échame fuera porque no pienso vivir así.
Dos lagrimas rodaron por el rostro enrojecido de Gloria, Julián, su hermano, parpadeo rápidamente y con voz calma dijo:
- Hermana, ¿has pensado en decirle esto a tu esposo?
Gloria bajó la mirada, y volvió a su café, con una sonrisilla llena de tristeza murmuró:
- Tal vez...