ARIEL TORRE Y MOLINO
Poeta que no puede vivir sin el portal
Uno de estos días lo dirá
ese que aun no escapa de pasar al mañana;
nada de esto puede ser amor
si aun digo:
nada, nada, nada, nada,
asfixiado en la sangre que
sale, sale, sale
/surge gastada.
Quien más que ella y su rictus desde el limbo,
en el balcón la encantadora echa a volar heridas;
la esclava bella, espectral, ilusión, alucinación,
/veda a mi razón.
¿Me convertiré en efusión al fin entre tu pasión?
-Es que siento que abrazo dientes de león-
¡Tan baladí tu firmeza¡
/llévate sin llevarme.
Somos lo que forjamos juntos
Engañador de reflejos, soy yo mismo;
Su sexo y las mieles rosando la boca
¡La imaginación violadora¡
/incontenible,
¡Cómo mantener en calma la lengua¡
Cómo no introducirme en mi sueño
buscarla,
abrirle los ojos congelados,
ver su iris primitivo,
ir al encuentro de su alma nunca tan comprensible,
/ahí no me encontré.
Los sueños de quien sueño
sueñan sin mí.
El mendaz sujeta su propio corazón,
yo mismo descorazonado;
lo dejo en agua hirviendo
de un pozo bajo una escalera.
sueñan sin mí.
El mendaz sujeta su propio corazón,
yo mismo descorazonado;
lo dejo en agua hirviendo
de un pozo bajo una escalera.
Si hubiera besado sus labios
Hubiera hecho verdad la respuesta,
si no hubiera escapado de saber
estaría narrándole un día que dijo:
somos todo esto que forjamos juntos
Vería sus piernas apoyadas en mis hombros:
Placer.
Amor.
Encuentro.
Destino/Desatino.Saldar el baile que comenzamos.
Soy lo que forjamos
en la respiración que voló
sin reminiscencia.