Noctua
Poeta adicto al portal
Catástrofe de una mente lucida
Sentarse en una silla invertida en las pupilas,
entre aires de colores que gritan al ser devorados
por el unísono de una existencia
que pende de la soga de un arcoíris indigente, irrefrenable y demente.
La ventana se levanta entre aplausos difamados,
llegue al país de las maravillas engalanado con sangre,
entre un tic tac de existencias
seguido del gato psicodélico recorriendo caminos atosigados de escombros.
El paisaje esplendido de una multitud de ranas de cristal
suicidándose en efecto naipe,
la mosca de felpa y yo cogidas de la mano
surcando todo este viaje.
¡ Caos !
eres el verdugo de neuronas perfectamente apiladas,
eres cazador furtivo de coherencias,
de la mano de melancolía, manía y demencia
tus eternas y hermosas amantes.
Detengamos el viaje de las nubes con los dedos
sonrojemos la razón con placebos de cemento;
miremos al mundo desde el vértice mortal y crudo,
miremos muriendo
Tal vez el tiempo no existe,
tal vez la vida me ínsita y la muerte me esclaviza,
tal vez todo pueda ser una puerta a la dimensión conocida
esa que tanto quise de niña,
que se ahogo entre latidos de corduras
de una humanidad perdida
que aun se ahorca con sus vísceras podridas.
Mis dendritas explotan y sus partículas se detienen en mi boca,
con incoherencias alojadas en la lengua,
que dibujan marañas de libélulas entre cabellos de culebras.
La óptica es cambiante y se fusiona a mis latidos,
mi cabeza cuelga entre las piernas
mirando el suelo como si fuera el cielo .
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:: Mis respetos.