laTondocua
Poeta recién llegado
Beso la muerte en tu espalda.
Acaricio su sombrero.
Acaricio sus dientes,
que me muerden los dedos.
Beso sus orificios ,las balas
cenizas que se quedan.
Beso el monte grande,
veo aves de rapiña,
los amigos que siempre buscaste.
Beso la ausencia del árbol,
seco, gris, carbonizado .
Veo las vísceras que he desalojado.
Quiero su vestido polvoso,
su vestido negro y polvoso.
Veo tu piel impregnada
de tinta permanente.
Quizá cuando te toque
el hombro izquierdo
anunciando tu partida,
se te quite el ardor que
incendiara tu cuerpo, revolviéndolo
con el olor apestoso de
tu delgada existencia.
Como la voy a extrañar,
ya no me va morder los
dedos mientras duerma.
Acaricio su sombrero.
Acaricio sus dientes,
que me muerden los dedos.
Beso sus orificios ,las balas
cenizas que se quedan.
Beso el monte grande,
veo aves de rapiña,
los amigos que siempre buscaste.
Beso la ausencia del árbol,
seco, gris, carbonizado .
Veo las vísceras que he desalojado.
Quiero su vestido polvoso,
su vestido negro y polvoso.
Veo tu piel impregnada
de tinta permanente.
Quizá cuando te toque
el hombro izquierdo
anunciando tu partida,
se te quite el ardor que
incendiara tu cuerpo, revolviéndolo
con el olor apestoso de
tu delgada existencia.
Como la voy a extrañar,
ya no me va morder los
dedos mientras duerma.