Nommo
Poeta veterano en el portal
Me quieren mucho...
Me admiran.
Mis fragancias y perfumes respiran.
Voy sobre la tierra mojada, con mi escopeta y mis cartuchos.
Ellas van dentro del automóvil, todo, pringado de suciedad.
Pero es bonhomía, con autoridad. Al que masa y amasa, estas cosas le pasan.
Y fueron felices, y comieron perdices. El que trabaja con tiza, se mancha de tiza.
Pero hubo que madrugar bastante.
Para echarles el guante, y guisarlas e hincarles el diente.
Las quiero con locura. Porque sonríen, ya que huelen desde lejos, mi primogenitura.
Son liebres.
Son gallinas.
Rosales con rosas, hojas verdes, tallos y espinas.
Cactus gordos que se defienden, como buenamente pueden...
Y no ceden. ¡ No las conquisto ! Me silban, desde lejos, esas princesas. ¡ Wow ! Dios existe.
Me admiran.
Mis fragancias y perfumes respiran.
Voy sobre la tierra mojada, con mi escopeta y mis cartuchos.
Ellas van dentro del automóvil, todo, pringado de suciedad.
Pero es bonhomía, con autoridad. Al que masa y amasa, estas cosas le pasan.
Y fueron felices, y comieron perdices. El que trabaja con tiza, se mancha de tiza.
Pero hubo que madrugar bastante.
Para echarles el guante, y guisarlas e hincarles el diente.
Las quiero con locura. Porque sonríen, ya que huelen desde lejos, mi primogenitura.
Son liebres.
Son gallinas.
Rosales con rosas, hojas verdes, tallos y espinas.
Cactus gordos que se defienden, como buenamente pueden...
Y no ceden. ¡ No las conquisto ! Me silban, desde lejos, esas princesas. ¡ Wow ! Dios existe.
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