ADRIAN ARANDA
Poeta recién llegado
Luminoso como lumbre a ciegas,
mi visión se agudiza esta noche,
cruzando límites entre la niebla;
midiendo cauteloso .
Pero mis pies tiemblan,
frios o miedosos ellos van
a la frontera de los males
que esperan atacar.
Muerde piedad hambrienta,
pido no ser hoy la presa
en esta oscura y sombría pradera.
Ellos ya vienen a mi,
Pongo a correr mis cuatro fuerzas
y el estruendo anticipa
el impacto que perfora.
Tibio y mojado siento mi espalda,
cascada de sudor y sangre,
el cazador a sido cazado...
doloroso último esfuerzo.
La Luna se despide a gritos,
mi manada sabe que
me he ido
y aullando lloran.
mi visión se agudiza esta noche,
cruzando límites entre la niebla;
midiendo cauteloso .
Pero mis pies tiemblan,
frios o miedosos ellos van
a la frontera de los males
que esperan atacar.
Muerde piedad hambrienta,
pido no ser hoy la presa
en esta oscura y sombría pradera.
Ellos ya vienen a mi,
Pongo a correr mis cuatro fuerzas
y el estruendo anticipa
el impacto que perfora.
Tibio y mojado siento mi espalda,
cascada de sudor y sangre,
el cazador a sido cazado...
doloroso último esfuerzo.
La Luna se despide a gritos,
mi manada sabe que
me he ido
y aullando lloran.