Alexandro
Poeta adicto al portal
Cuando el silencio invade a esta alma
tan arañada por el suelo de esta celda.
Muros de espinas que cercan a este
fantasmal corazón inerte, en este
piso negro y sucio de esta maldita
celda llamada mundo inicuo.
El grito de las personas torturadas.
Estallan en mis oídos, dejándome
exánime, con sangre en los ojos,
con espíritu dañado y nauseabundo.
El silencio que mi alma abastece
a mi corazón, sigue esta liturgia espiritual.
Mundo que dista de la ecuanimidad,
espíritus culpables del dolor y de sangre
que gotea constante de los cielos, sacrificando
espíritus nobles ante el poder de perder.
Lucha mía constante contra todos ellos,
fantasmas del presente, entrelazados con
los fantasmas de mi pasado, tan real, tan
lleno de dolor e injusticia.
El silencio que mi alma alberga,
sigue latiendo cada día.
Esperando la resurrección para
este corazón y
dejar de latir al dolor
y dar paso al amor.