dark-maiden
Poeta fiel al portal
Me preguntaban a donde hiba completamente vestida de negro, con un rostro bañado en lágrimas, con unos ojos rojos, de expulsar toda la amargura retenida en lo más profundo de mi ser.
Y yo contestaba:-Voy al funeral de mi amado.
Algunos se dignaron a acompañarme. Un gesto de asombro salió de sus rostros cuando vieron a unos novios enlazar sus vidas en un apresurado beso.
-¡Esto es una boda!-Exclamaron.
Yo saqué un cuchillo y acercándome a la novia, grité:-¡Esto es un funeral!
La novia consumió su último suspiro en un sangriento grito de dolor.
Corrí apresuradamente cuesta abajo con el cuchillo ensagrentado entre mis manos.
Me preguntaban a donde hiba completamente vestida de blanco, con una sonrisa en mis labios, y unos ojos vivos reflejando la luz del día.
Y yo contestaba:-Voy a casarme con mi amado.
Algunos se diganaron a acompañarme. Un gesto de asombro salió de sus rostros cuando vieron un ataud ser enterrado en la tierra.
-¡Esto es un funeral!-Exclamaron.
Yo me acerqué a mi amado y lo besé en los labios, y apartándome lentamente grité:-¡Este es el día de mi boda!
Mi amado se apartó de mi, la multitud se avalanzaba salvajemente ante mi ser.
-¡Asesina!, ¡Asesina!- Me gritaban.
Yo le pregunté a mi amado:-¿Eres tan desagradecido como para opinar lo mismo sobre mi que esas gentes?
Él descargó un fuerte golpe en mi cara, mientras me estiraba fuertemente del cabello.
-¡Eres una traidora!, ¡Asesina!, ¡Yo guardaba toda mi confiaza en ti, ahora no hay vuelta atrás!- Me gritó.
-Depositaste toda tu confianza en mi, y yo salvé tu vida, te libré de tu asesina- le contesté.
-¡Estás loca!- Exclamó.
-Tal vez no debiera haberlo hecho, después de ver tu gran desprecio, esta es la última vez que te hago un favor, porque de momento me debes la vida- le contesté a modo de despedida.
Y yo contestaba:-Voy al funeral de mi amado.
Algunos se dignaron a acompañarme. Un gesto de asombro salió de sus rostros cuando vieron a unos novios enlazar sus vidas en un apresurado beso.
-¡Esto es una boda!-Exclamaron.
Yo saqué un cuchillo y acercándome a la novia, grité:-¡Esto es un funeral!
La novia consumió su último suspiro en un sangriento grito de dolor.
Corrí apresuradamente cuesta abajo con el cuchillo ensagrentado entre mis manos.
Me preguntaban a donde hiba completamente vestida de blanco, con una sonrisa en mis labios, y unos ojos vivos reflejando la luz del día.
Y yo contestaba:-Voy a casarme con mi amado.
Algunos se diganaron a acompañarme. Un gesto de asombro salió de sus rostros cuando vieron un ataud ser enterrado en la tierra.
-¡Esto es un funeral!-Exclamaron.
Yo me acerqué a mi amado y lo besé en los labios, y apartándome lentamente grité:-¡Este es el día de mi boda!
Mi amado se apartó de mi, la multitud se avalanzaba salvajemente ante mi ser.
-¡Asesina!, ¡Asesina!- Me gritaban.
Yo le pregunté a mi amado:-¿Eres tan desagradecido como para opinar lo mismo sobre mi que esas gentes?
Él descargó un fuerte golpe en mi cara, mientras me estiraba fuertemente del cabello.
-¡Eres una traidora!, ¡Asesina!, ¡Yo guardaba toda mi confiaza en ti, ahora no hay vuelta atrás!- Me gritó.
-Depositaste toda tu confianza en mi, y yo salvé tu vida, te libré de tu asesina- le contesté.
-¡Estás loca!- Exclamó.
-Tal vez no debiera haberlo hecho, después de ver tu gran desprecio, esta es la última vez que te hago un favor, porque de momento me debes la vida- le contesté a modo de despedida.