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Celos.

Eratalia

Con rimas y a lo loco

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Hoy siento que los celos me devoran,
tengo un dilema cruel que me desgarra,
mientras yago infeliz junto a mi parra
pienso en vicisitudes que me azoran.

Ayer la vi, mirando descompuesta
y con un nerviosismo inusitado
a un vecino que vive justo al lado,
que me causa una envidia manifiesta.

Mundano, refinado y elegante
guapo, joven y tiene mucha pasta
es conocida su cultura vasta
y muestra siempre su mejor talante.

¿Quizás le haga tilín el mozalbete?
¿Tendrá la muy taimada una aventura?
En este punto pierdo la cordura:
he de actuar, la cosa me compete.

¿Me suicido, la mato, los liquido?
-estas dudas se agolpan en mi mente-
¿Es acaso una impía, una indecente,
o acaso yo no soy un buen marido?

Mas silencio, que llega la interfecta
con un aire culpable que me intriga;
quizás hacerla confesar consiga
si le dejo caer una indirecta.

-¿Sabes ese vecino del garaje
que conduce un bugatti de los caros?...

-¡Yo me iba retocando el maquillaje
y, distraída, me cargué sus faros!

Si lo veo es que me entran los sudores
pues no sé si sabrá que soy la autora;
debo enfrentarme a ello sin demora,
¡No me puedo esconder de mis errores!


-¡Ay, mi amor, mi capricho, mi tesoro
no estés triste por una tontería!
¡Ven a mis brazos, adorada mía,
soy tan feliz que de alegría lloro!

-No entiendo para nada a mi marido,
porque lo imaginaba furibundo
y veo al hombre más feliz del mundo…
¡Ay, qué pena, el oremus ha perdido!



 
Última edición:
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Hoy siento que los celos me devoran,
tengo un dilema cruel que me desgarra,
mientras yago infeliz junto a mi parra
pienso en vicisitudes que me azoran.

Ayer la vi, mirando descompuesta
y con un nerviosismo inusitado
a un vecino que vive justo al lado,
que me causa una envidia manifiesta.

Mundano, refinado y elegante
guapo, joven y tiene mucha pasta
es conocida su cultura vasta
y muestra siempre su mejor talante.

¿Quizás le haga tilín el mozalbete?
¿Tendrá la muy taimada una aventura?
En este punto pierdo la cordura:
he de actuar, la cosa me compete.

¿Me suicido, la mato, los liquido?
-estas dudas se agolpan en mi mente-
¿Es acaso una impía, una indecente,
o acaso yo no soy un buen marido?

Mas silencio, que llega la interfecta
con un aire culpable que me intriga;
quizás hacerla confesar consiga
si le dejo caer una indirecta.

-¿Sabes ese vecino del garaje
que conduce un bugatti de los caros?...

-¡Yo me iba retocando el maquillaje
y, distraída, me cargué sus faros!

Si lo veo es que me entran los sudores
pues no sé si sabrá que soy la autora;
debo enfrentarme a ello sin demora,
¡No me puedo esconder de mis errores!


-¡Ay, mi amor, mi capricho, mi tesoro
no estés triste por una tontería!
¡Ven a mis brazos, adorada mía,
soy tan feliz que de alegría lloro!

-No entiendo para nada a mi marido,
porque lo imaginaba furibundo
y veo al hombre más feliz del mundo…
¡Ay, qué pena, el oremus ha perdido!



Extraordinarios, muy bien construidos estos cuartetos en los que cuentas una historia que tiene la gracia a raudales y que mantiene en vilo hasta el final. Eres verdaderamente una gran maestra de la versificación de todo lo que te propones.
Muchas gracias por compartir este caudaloso torrente de poesía.
Con mi abrazo bien fuerte, amiga.
Salvador
 
Jajaja Que bueno, eres increible ...me encanta, me lo voy a guardar, que bien trazado, que imaginativo ..ya me estaba preocupando jajaja
Felicidades por ese impetu con el que has entrado.
Un gustazo leerte.querida y admirada poeta.
Isabel.
Disculpa los fallos de acentos y demás, la tablet es rebelde
 
Extraordinarios, muy bien construidos estos cuartetos en los que cuentas una historia que tiene la gracia a raudales y que mantiene en vilo hasta el final. Eres verdaderamente una gran maestra de la versificación de todo lo que te propones.
Muchas gracias por compartir este caudaloso torrente de poesía.
Con mi abrazo bien fuerte, amiga.
Salvador
Muchas gracias por las loas, estimado Lesmo, agradezco tu solicitud para con mis escritos.
Un abrazo fuerte.
 
120_c_22145.jpg


Hoy siento que los celos me devoran,
tengo un dilema cruel que me desgarra,
mientras yago infeliz junto a mi parra
pienso en vicisitudes que me azoran.

Ayer la vi, mirando descompuesta
y con un nerviosismo inusitado
a un vecino que vive justo al lado,
que me causa una envidia manifiesta.

Mundano, refinado y elegante
guapo, joven y tiene mucha pasta
es conocida su cultura vasta
y muestra siempre su mejor talante.

¿Quizás le haga tilín el mozalbete?
¿Tendrá la muy taimada una aventura?
En este punto pierdo la cordura:
he de actuar, la cosa me compete.

¿Me suicido, la mato, los liquido?
-estas dudas se agolpan en mi mente-
¿Es acaso una impía, una indecente,
o acaso yo no soy un buen marido?

Mas silencio, que llega la interfecta
con un aire culpable que me intriga;
quizás hacerla confesar consiga
si le dejo caer una indirecta.

-¿Sabes ese vecino del garaje
que conduce un bugatti de los caros?...

-¡Yo me iba retocando el maquillaje
y, distraída, me cargué sus faros!

Si lo veo es que me entran los sudores
pues no sé si sabrá que soy la autora;
debo enfrentarme a ello sin demora,
¡No me puedo esconder de mis errores!


-¡Ay, mi amor, mi capricho, mi tesoro
no estés triste por una tontería!
¡Ven a mis brazos, adorada mía,
soy tan feliz que de alegría lloro!

-No entiendo para nada a mi marido,
porque lo imaginaba furibundo
y veo al hombre más feliz del mundo…
¡Ay, qué pena, el oremus ha perdido!



Muy simpático y bueno este poema que he disfrutado de principio a fin.

Con cariño

Alfonso
 
Jajaja Que bueno, eres increible ...me encanta, me lo voy a guardar, que bien trazado, que imaginativo ..ya me estaba preocupando jajaja
Felicidades por ese impetu con el que has entrado.
Un gustazo leerte.querida y admirada poeta.
Isabel.
Disculpa los fallos de acentos y demás, la tablet es rebelde
¿Te estabas preocupando por la cornamenta del marido? Pues nada, ella era una santa esposa.

Gracias por tu comentario.
Un abrazo.
 
¿Te estabas preocupando por la cornamenta del marido? Pues nada, ella era una santa esposa.

Gracias por tu comentario.
Un abrazo.
Que va ... cada uno sabe por que se forjan sus cuernos y por qué los imagina, eso es cosa de ellos dos, tampoco es que comulgue con cierto tipo de "santidad", creo que es al amor, al que no se debe fallar, que este perdure o se acabe es cosa de los amantes, y de eso casi siempre tienen responsabilidad los dos, no uno solo...lo demás son solo condicionantes sociales, es al amor al que debemos fidelidad, pero si el amor ha muerto, solo quedan las apariencias y estas engañan, como es sabido; así que ...los cuernos suelen ser el bumerán de las falsas apariencias. Lo dicho, cosas de las parejas, que solo ellos pueden juzgar.
Lo que me preocupaba realmente, es que perdiéramos tu esperítu creativo, no me digas que eso no es para asustarse mi querida e inquieta rimadora irredenta. mi querido diccionario viviente, en construcción:) ..
Eso me alegra sobremanera, tu regreso,querida rimadora.
Libelulilla
 
Que va ... cada uno sabe por que se forjan sus cuernos y por qué los imagina, eso es cosa de ellos dos, tampoco es que comulgue con cierto tipo de "santidad", creo que es al amor, al que no se debe fallar, que este perdure o se acabe es cosa de los amantes, y de eso casi siempre tienen responsabilidad los dos, no uno solo...lo demás son solo condicionantes sociales, es al amor al que debemos fidelidad, pero si el amor ha muerto, solo quedan las apariencias y estas engañan, como es sabido; así que ...los cuernos suelen ser el bumerán de las falsas apariencias. Lo dicho, cosas de las parejas, que solo ellos pueden juzgar.
Lo que me preocupaba realmente, es que perdiéramos tu esperítu creativo, no me digas que eso no es para asustarse mi querida e inquieta rimadora irredenta. mi querido diccionario viviente, en construcción:) ..
Eso me alegra sobremanera, tu regreso,querida rimadora.
Libelulilla
Ahhhhhhhh... bueno. Hay Eratalia pa' rato.
 
Bellamente Eratalia aquí nos cuenta
una historia de tono shakesperiano,
como aquella del Moro Veneciano
que terminara de manera cruenta.

Y es que, emulando a nuestro Presidente,
yo diría que somos muy Otelos,
y mucho Otelos, que tenemos celos
por aquello del cántaro y la fuente…

Magníficos y humorísticos estos cuartetos en donde has desarrollado una historia que bien pudiera ser real, aunque tu tono de humor le quite dramatismo a ese vicio del alma (los celos) que puede causar tantas desgracias.

Mi felicitación con un abrazo.


120_c_22145.jpg


Hoy siento que los celos me devoran,
tengo un dilema cruel que me desgarra,
mientras yago infeliz junto a mi parra
pienso en vicisitudes que me azoran.

Ayer la vi, mirando descompuesta
y con un nerviosismo inusitado
a un vecino que vive justo al lado,
que me causa una envidia manifiesta.

Mundano, refinado y elegante
guapo, joven y tiene mucha pasta
es conocida su cultura vasta
y muestra siempre su mejor talante.

¿Quizás le haga tilín el mozalbete?
¿Tendrá la muy taimada una aventura?
En este punto pierdo la cordura:
he de actuar, la cosa me compete.

¿Me suicido, la mato, los liquido?
-estas dudas se agolpan en mi mente-
¿Es acaso una impía, una indecente,
o acaso yo no soy un buen marido?

Mas silencio, que llega la interfecta
con un aire culpable que me intriga;
quizás hacerla confesar consiga
si le dejo caer una indirecta.

-¿Sabes ese vecino del garaje
que conduce un bugatti de los caros?...

-¡Yo me iba retocando el maquillaje
y, distraída, me cargué sus faros!

Si lo veo es que me entran los sudores
pues no sé si sabrá que soy la autora;
debo enfrentarme a ello sin demora,
¡No me puedo esconder de mis errores!


-¡Ay, mi amor, mi capricho, mi tesoro
no estés triste por una tontería!
¡Ven a mis brazos, adorada mía,
soy tan feliz que de alegría lloro!

-No entiendo para nada a mi marido,
porque lo imaginaba furibundo
y veo al hombre más feliz del mundo…
¡Ay, qué pena, el oremus ha perdido!



 
Ya me hizo usté de reír, buen hombre.
Muchas gracias por el tiempo invertido en comentar mi poema con otro tal, poetando (ojo al verbo) como usté sabe.
¿Y qué es un poeta, sino uno que poeta porque sabe poetar? O poetiza, porque sabe poetizar...
Le aseguro a usté que no he bebido, que estas altas reflexiones me salen limpiamente.
Agradecida de nuevo.
Abrazadoramente se despide,
Esta que lo Era.
 

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