abcd
Poeta adicto al portal
Celosía IV
Atar las venas a la memoria,
para no respirar,
para que el amor cobarde no vuelva mas,
al verso, al corazón.
Formar con la mirada un túnel
hasta el hueco de un cuadro con su foto.
Apagar siempre todas las luces
y dejar que la flor del recuerdo
proyecte la luna de su rostro,
en cualquier cama, en cualquier hotel,
con otra ella, o con ella,
o solo y casi piel.
El susto de los recuerdos es perder pronto la voz,
como si alguien nos apuntase con su latido,
como si el viento ocupase el lugar de la estrella
que perdimos por no tener valor a cambiar.
La montaña de fondo, vuelve a Mendoza
una hembra encarcelada.
Y las botellas, y mis rencores,
son esos sueños oscuros
donde me veo muy blanco,
y rojo, y humano.
Celosía V
La lengua del silencio es siempre diferente,
mueve la boca, hace que los labios tiemblen,
pero no emiten más que tristeza, soledad y lejanía.
¿Qué somos bajo el cielo del pensamiento muerto?
La hoja, la pluma que cicatriza la herida,
somos la nostalgia en una bola de acero en el estomago,
y un dolor hermoso que es carne de ombligo.
Las miradas de ausentes no invisibles,
atan nuestro nudo al mundo.
Empezamos a ser tierra, vino, sopa y té,
el arroz de pronto nos hace bien
y las ganas de vitaminas son un comercial de tv.
Vuelan algunos nombres a la noche más noche,
para iluminar algún desierto de nubes camas.
El espacio, o la distancia entre el amor y la pasión
tiene la misma forma de la herida que la pluma no cicatrizo
hace diez versos, hace cien besos.
Celosía VI
Estoy muy mal muerto,
deberían quitarle ese merito a mi asesino.
Estoy casi en el infinito de todos los bordes
a punto de decir tantas mentiras,
como verdades si me pongo una máscara
y rompo algún espejo.
Cortaré las amarras que tengo con las sombras ,
seré lluvia de mar con celos antropófagos
y en la presunción de una libertad hormonal
saldré dibujado de celosía para no poder llegar.
El hambre es como un espíritu lleno de recuerdos
que va durmiendo mientras agoniza su inmaterialidad.
Enfermo de sueños es como se termina un mal día.
Atar las venas a la memoria,
para no respirar,
para que el amor cobarde no vuelva mas,
al verso, al corazón.
Formar con la mirada un túnel
hasta el hueco de un cuadro con su foto.
Apagar siempre todas las luces
y dejar que la flor del recuerdo
proyecte la luna de su rostro,
en cualquier cama, en cualquier hotel,
con otra ella, o con ella,
o solo y casi piel.
El susto de los recuerdos es perder pronto la voz,
como si alguien nos apuntase con su latido,
como si el viento ocupase el lugar de la estrella
que perdimos por no tener valor a cambiar.
La montaña de fondo, vuelve a Mendoza
una hembra encarcelada.
Y las botellas, y mis rencores,
son esos sueños oscuros
donde me veo muy blanco,
y rojo, y humano.
Celosía V
La lengua del silencio es siempre diferente,
mueve la boca, hace que los labios tiemblen,
pero no emiten más que tristeza, soledad y lejanía.
¿Qué somos bajo el cielo del pensamiento muerto?
La hoja, la pluma que cicatriza la herida,
somos la nostalgia en una bola de acero en el estomago,
y un dolor hermoso que es carne de ombligo.
Las miradas de ausentes no invisibles,
atan nuestro nudo al mundo.
Empezamos a ser tierra, vino, sopa y té,
el arroz de pronto nos hace bien
y las ganas de vitaminas son un comercial de tv.
Vuelan algunos nombres a la noche más noche,
para iluminar algún desierto de nubes camas.
El espacio, o la distancia entre el amor y la pasión
tiene la misma forma de la herida que la pluma no cicatrizo
hace diez versos, hace cien besos.
Celosía VI
Estoy muy mal muerto,
deberían quitarle ese merito a mi asesino.
Estoy casi en el infinito de todos los bordes
a punto de decir tantas mentiras,
como verdades si me pongo una máscara
y rompo algún espejo.
Cortaré las amarras que tengo con las sombras ,
seré lluvia de mar con celos antropófagos
y en la presunción de una libertad hormonal
saldré dibujado de celosía para no poder llegar.
El hambre es como un espíritu lleno de recuerdos
que va durmiendo mientras agoniza su inmaterialidad.
Enfermo de sueños es como se termina un mal día.