.:.Saludos.:.
Me parece que yo también soy un habitante y depositaria de un cementerio de almas...; aunque más bien me inclino a pensar que lo mío es un desguace, o una incineradora, donde además de reposar mis salitres, estos son desmenuzados, triturados, quemados y empaquetados.
Un placer leerte,
Luciand.