Isabel Miranda de Robles
Poeta que considera el portal su segunda casa
CEMENTERIOS CLANDESTINOS DEL MAR
No abras nunca tumbas en tu alma,
que, enamorada, es ave negra
y al volar,
cenizas esparce,
por los cementerios clandestinos del mar.
La tierra no recibe la sangre
que arranca, de los labios,
la serpiente del dolor enamorado;
ésa, se bebe cruda, se traga...
Brisa negra
se vuelven los deseos insaciados,
con ellos se encienden
todos los infiernos del cuerpo
mientras en las venas,
se retuercen los demonios del pecado...
En mármol negro te dejo escrito,
mi último pensamiento:
enterrados vivos,
están ya, nuestros cuerpos:
¿ no escuchas sus gritos?
ISABEL MIRANDA DE ROBLES
Julio 3/10 BP. CA.
No abras nunca tumbas en tu alma,
que, enamorada, es ave negra
y al volar,
cenizas esparce,
por los cementerios clandestinos del mar.
La tierra no recibe la sangre
que arranca, de los labios,
la serpiente del dolor enamorado;
ésa, se bebe cruda, se traga...
Brisa negra
se vuelven los deseos insaciados,
con ellos se encienden
todos los infiernos del cuerpo
mientras en las venas,
se retuercen los demonios del pecado...
En mármol negro te dejo escrito,
mi último pensamiento:
enterrados vivos,
están ya, nuestros cuerpos:
¿ no escuchas sus gritos?
ISABEL MIRANDA DE ROBLES
Julio 3/10 BP. CA.
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