Ezequiel Le Vache
Poeta recién llegado
y cuando la noche me abraza
recostado sobre el que solía ser nuestro lecho,
siento mi cuerpo muriendo sobre los restos
del fuego que alguna vez nos quemó...
y las cenizas de la pasión yacen dispersas,
insinuando las inquietantes figuras que soliamos
crear cuando nuestra piel quemaba todo a su
alrededor, cuando liberabamos las llamas...
y confuso mi cuerpo te busca y pretende tocarte
y besarte como en aquellas noches sin sueño,
como en aquellas tardes de ensueño
cuando el sabor de tu sexo violento, me embriagaba
y las cenizas yacen provocándome
se burlan de mi, atormentandome...
recordandome que alguna vez brotó infierno de mi ser
y que tu alma descalza se incendió entre mis brazos
mas el tormento en mi generado por los bastos
recuerdos del pasado, no es mas que el llanto de los
restos de un amor no terminado
y las cenizas que se burlan,
ocultan su dolor, anhelan su pasado,
ellas tambien se han marchitado...
antes fueron chispa, llama, fuego y brasa
de un amor apasionado.
recostado sobre el que solía ser nuestro lecho,
siento mi cuerpo muriendo sobre los restos
del fuego que alguna vez nos quemó...
y las cenizas de la pasión yacen dispersas,
insinuando las inquietantes figuras que soliamos
crear cuando nuestra piel quemaba todo a su
alrededor, cuando liberabamos las llamas...
y confuso mi cuerpo te busca y pretende tocarte
y besarte como en aquellas noches sin sueño,
como en aquellas tardes de ensueño
cuando el sabor de tu sexo violento, me embriagaba
y las cenizas yacen provocándome
se burlan de mi, atormentandome...
recordandome que alguna vez brotó infierno de mi ser
y que tu alma descalza se incendió entre mis brazos
mas el tormento en mi generado por los bastos
recuerdos del pasado, no es mas que el llanto de los
restos de un amor no terminado
y las cenizas que se burlan,
ocultan su dolor, anhelan su pasado,
ellas tambien se han marchitado...
antes fueron chispa, llama, fuego y brasa
de un amor apasionado.