DeyaGarxia
Poeta recién llegado
Cenizas quedé
al saber que no hiciste nada
para arrancarte esa obsesión por las flores.
Mentías…
y cada mentira era una venda en tus ojos,
apretando más y más,
hasta dejarte sin aire,
hasta hacerte daño con devoción.
Dime, ¿qué se siente no rozar la realidad?
Qué generoso ha sido tu cabello,
cubriendo tus heridas, ocultando el momento exacto en que el caballero pudo arrancarse el corazón y terminar, por fin,
algo que nunca empezó.
Porque no hay amor…
ni en ti, ni en esas letras de matiz gastado
que alguna vez juraste para mí
al saber que no hiciste nada
para arrancarte esa obsesión por las flores.
Mentías…
y cada mentira era una venda en tus ojos,
apretando más y más,
hasta dejarte sin aire,
hasta hacerte daño con devoción.
Dime, ¿qué se siente no rozar la realidad?
Qué generoso ha sido tu cabello,
cubriendo tus heridas, ocultando el momento exacto en que el caballero pudo arrancarse el corazón y terminar, por fin,
algo que nunca empezó.
Porque no hay amor…
ni en ti, ni en esas letras de matiz gastado
que alguna vez juraste para mí