yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
No tienes que abrir las puertas y darme de tu pan
como quien viola un verbo,
no es necesaria la oquedad de tus sentidos
para sentirte húmeda y dispuesta a un reto cuerpo a cuerpo;
podría incluso decir que me atrae tu indecisión y tus cortinas cerradas
pero llenas de líquidos deseos.
Esta confusa cercanía,
este tímido vaivén de tus miradas
que no saben si vengo y no les importa si he partido
me ponen a parir poemas clandestinos...
Como quien no ve, como quien no sabe
que te contengo como un vaso contiene tus latidos.
Así que deja de indagar las intenciones,
retrae los cepos y las setos;
es posible que tu instinto no flagele mi osadía,
es posible que jamas te haya conocido.
Es probable que sin tu blindaje las palabras
se declaren hurañas e indispuestas,
es decir que sin lo fatuo de tu resistencia
estos versos guerrilleros
carezcan de sentido.
Así que no adelantes el pie cuando me acerco,
no pongas la espalda a lo que digo,
cada vez que te alejas me convocas,
cada vez que te vas es porque has venido.
como quien viola un verbo,
no es necesaria la oquedad de tus sentidos
para sentirte húmeda y dispuesta a un reto cuerpo a cuerpo;
podría incluso decir que me atrae tu indecisión y tus cortinas cerradas
pero llenas de líquidos deseos.
Esta confusa cercanía,
este tímido vaivén de tus miradas
que no saben si vengo y no les importa si he partido
me ponen a parir poemas clandestinos...
Como quien no ve, como quien no sabe
que te contengo como un vaso contiene tus latidos.
Así que deja de indagar las intenciones,
retrae los cepos y las setos;
es posible que tu instinto no flagele mi osadía,
es posible que jamas te haya conocido.
Es probable que sin tu blindaje las palabras
se declaren hurañas e indispuestas,
es decir que sin lo fatuo de tu resistencia
estos versos guerrilleros
carezcan de sentido.
Así que no adelantes el pie cuando me acerco,
no pongas la espalda a lo que digo,
cada vez que te alejas me convocas,
cada vez que te vas es porque has venido.