Ésa es la tristeza que alberga mi corazón,
el suspiro que retienen mis labios,
la palabra que mi boca no sabe decir,
tú que estas aquí, tan cerca de mí,
que dulce caricia es tu sonrisa para mí,
has vuelto a sonreír y no hay mayor placer
para mi alma que el verte feliz,
pero esa es la única recompensa que
me puedo permitir, tú estás tan lejos de mí,
una llama ardiente que quema mis dedos
si se acercan a ti.
el suspiro que retienen mis labios,
la palabra que mi boca no sabe decir,
tú que estas aquí, tan cerca de mí,
que dulce caricia es tu sonrisa para mí,
has vuelto a sonreír y no hay mayor placer
para mi alma que el verte feliz,
pero esa es la única recompensa que
me puedo permitir, tú estás tan lejos de mí,
una llama ardiente que quema mis dedos
si se acercan a ti.