CEREZA MÍA
Amo la luz cabal
de tus ojos oscuros
y la mágica concepción
que me produce el roce
azul de tus labios.
!Mariposa!
Danzarina nocturna,
vuela a lo alto
y a lo profundo de mí alma,
bosquéjame el pensamiento
y la palabra
nútrete y sáciate de mí
sé infinita e inagotable como el mar.
!Cereza mía!
mí leona de Arauco,
eres para mí
la tarde dormida
en una esquina de Angol
te llamo mía porque en tus senos
maduraron mis ansias,
te llamo así,
porque en tus ojos
besé la tarde lechada
de azul.
(Eban)
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