hijadelilith
Poeta recién llegado
Me despierto con el frío toque de tu recuerdo
Y siento que me abraza la depresión,
siento su beso: el dolor:
frío toque que me sume en la desesperación.
Las lágrimas corretean por mis mejillas,
juegan y mueren al chocar con mis rodillas.
Y la soledad me acompaña,
me arropa, me seca el alma,
mientras la cordura lucha por escapar de mi cabeza,
y es que el dolor la tortura, la perturba., la acecha.
Arrodillada en la esquina,
veo pasar fantasías,
recuerdos fugases de tu vida:
tu risa, tus caricias, hacen que sienta
el dolor que atraviesa
mi corazón cual flecha.
Te fuiste junto con mi alegría,
me la arrancaste de cuajo,
ella te llevó y te cambió por agonía,
y ahora no sé que hago,
la odio a elle por arrancarte de mis brazos,
esa zorra que a todos se lleva en sus manos,
a ustedes los ciega y a nosotros nos deja en llanto.
Esa cegadora de ilusiones,
cegadora de amores,
destruye todo sin importar emociones,
¡Maldita sea por sus acciones!
Y ahora vuelvo a mis ojos cerrar,
otra vez pondré mi mente a escapar,
de ésta horrible realidad,
y con mis fantasías he de imaginar,
que conmigo te hubiste de quedar
y que la muerte no nos pudo separar
Y siento que me abraza la depresión,
siento su beso: el dolor:
frío toque que me sume en la desesperación.
Las lágrimas corretean por mis mejillas,
juegan y mueren al chocar con mis rodillas.
Y la soledad me acompaña,
me arropa, me seca el alma,
mientras la cordura lucha por escapar de mi cabeza,
y es que el dolor la tortura, la perturba., la acecha.
Arrodillada en la esquina,
veo pasar fantasías,
recuerdos fugases de tu vida:
tu risa, tus caricias, hacen que sienta
el dolor que atraviesa
mi corazón cual flecha.
Te fuiste junto con mi alegría,
me la arrancaste de cuajo,
ella te llevó y te cambió por agonía,
y ahora no sé que hago,
la odio a elle por arrancarte de mis brazos,
esa zorra que a todos se lleva en sus manos,
a ustedes los ciega y a nosotros nos deja en llanto.
Esa cegadora de ilusiones,
cegadora de amores,
destruye todo sin importar emociones,
¡Maldita sea por sus acciones!
Y ahora vuelvo a mis ojos cerrar,
otra vez pondré mi mente a escapar,
de ésta horrible realidad,
y con mis fantasías he de imaginar,
que conmigo te hubiste de quedar
y que la muerte no nos pudo separar