Alberto Minés
Poeta fiel al portal
Silencio,
que mal amigo a veces.
Por eso
perdí dos años y un poco más
sin abrir mis manos,
sin levantar la frente
aderezando lo indebido.
Caminé cabeza gacha
saludando
sin mirar a los ojos
haciendo la mentirita
del chico fuerte.
¿Miedo?
Posiblemente,
¿Desinterés?
Es más probable,
pero te juro
yo no quería
anudarme la garganta,
perdóname por gritar tan tarde,
la alborada me deprimía,
todo me deprime.
No es fácil
esconderse dentro de si mismo
y sufrir silencioso
esperando un empujón
por parte de la vida.
Quisiera decir
tantas cosas
correr tantas travesías,
ganar tantas batallas,
perder el miedo a estar aquí.
Aún con todo
me miro al espejo
y encuentro
lágrimas secas,
antiguas fuerzas sin fuerza
pretendiendo dar lástima,
me miro al espejo y me lavo la cara.
La cerrazón
me ha calado las sienes.
Por eso la incertidumbre,
-Trago amargo
y droga incansable-
me llenó de preguntas sin respuestas,
respuestas llenas de preguntas.
Por eso
me hice de experiencias
de muchos índoles y sabores,
aun así
soy tan niño,
aun así
me siento viejo.
Aún con todo
me miro las manos
y encuentro
nuevas ansiedades,
siniestros planes…
zaguanes…
bailes sin bailar.
Hoy
tengo miedo otra vez.
a veces risa,
a veces llorar,
mañana
¿Qué será?
que mal amigo a veces.
Por eso
perdí dos años y un poco más
sin abrir mis manos,
sin levantar la frente
aderezando lo indebido.
Caminé cabeza gacha
saludando
sin mirar a los ojos
haciendo la mentirita
del chico fuerte.
¿Miedo?
Posiblemente,
¿Desinterés?
Es más probable,
pero te juro
yo no quería
anudarme la garganta,
perdóname por gritar tan tarde,
la alborada me deprimía,
todo me deprime.
No es fácil
esconderse dentro de si mismo
y sufrir silencioso
esperando un empujón
por parte de la vida.
Quisiera decir
tantas cosas
correr tantas travesías,
ganar tantas batallas,
perder el miedo a estar aquí.
Aún con todo
me miro al espejo
y encuentro
lágrimas secas,
antiguas fuerzas sin fuerza
pretendiendo dar lástima,
me miro al espejo y me lavo la cara.
La cerrazón
me ha calado las sienes.
Por eso la incertidumbre,
-Trago amargo
y droga incansable-
me llenó de preguntas sin respuestas,
respuestas llenas de preguntas.
Por eso
me hice de experiencias
de muchos índoles y sabores,
aun así
soy tan niño,
aun así
me siento viejo.
Aún con todo
me miro las manos
y encuentro
nuevas ansiedades,
siniestros planes…
zaguanes…
bailes sin bailar.
Hoy
tengo miedo otra vez.
a veces risa,
a veces llorar,
mañana
¿Qué será?